16 de junio de 2016 23:28

Los visitantes de El Panecillo deben protegerse del frío en las noches

En El Panecillo se oferta ropa y recuerdos. También comida típica. Foto: Galo Paguay/ EL COMERCIO

En El Panecillo se oferta ropa y recuerdos. También comida típica. Foto: Galo Paguay/ EL COMERCIO

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 3
Diego Puente

La falta de nubosidad en las noches permite admirar la magnitud de Quito. Shungoloma, mejor conocido como El Panecillo, divide al norte y sur de la ciudad. Los turistas y quiteños son atraídos por la vista privilegiada.

En el día, el viento juega a favor de los niños que se ponen a volar cometas. Un ‘cementerio’ de estos objetos recibe a los visitantes. En las ramas de eucalipto están vestigios de los choques que sufrieron.

En temporada seca, los visitantes aprovechan las ráfagas de viento para divertirse. El fuerte sol compensa los ventarrones. Otros turistas aprovechan para tomar fotografías de las cúpulas del Centro Histórico. Otros atractivos son las cúspides del Cotopaxi, Cayambe, y los pichinchas.

Sin duda, el mayor atractivo de El Panecillo es el monumento a la Virgen. En su base hay un pequeño museo para observar el registro fotográfico de cómo se construyó el monumento.

En las noches, la situación cambia. El frío se siente en la cara. Se debe usar ropa abrigada, gorra y bufanda. El canelazo es la principal opción para calentar el cuerpo. En caso de que no tenga ropa abrigada puede comprar en las casetas. La ropa y recuerdos bordean los USD 5.

Carina Suárez visita con frecuencia El Panecillo. Ella es parte de una agrupación de motociclistas que sube los jueves a compartir entre amigos. Hacen maniobras en las motos mientras el público se arremolina a su alrededor.

Grecia Molina, presidenta de la Asociación Shungoloma, señala que las ventas han aumentado desde la intervención municipal cuando les habilitaron casetas de madera que mejoraron el aspecto del lugar. La oferta de comida es criolla. Las 22 'caseras' venden choclos asados, pinchos, torillas, perros calientes, entre otros productos. Los precios van desde USD 1 a USD 5.

La Policía está atenta a cualquier inconveniente que se pueda dar. Sin embargo, se recomienda no subir a este sitio sin compañía. En la noche se debe evitar subir a pie ya que se han reportado robos en los alrededores.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (1)
No (0)