20 de January de 2010 00:00

‘Es indudable que en Alianza País hay tensión’

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Entrevista del día / Virgilio Hernández,  ex Constituyente y Asambleísta.

Redacción Política

¿La crisis de la Iniciativa  Yasuní-ITT dejó  en evidencia las diferencias ideológicas que hay en Alianza País?

Estamos en un nuevo momento, en el que corresponde avanzar en la estructuración del movimiento, lograr que  pueda funcionar de manera democrática.  A mediados de este año esperamos realizar una convención nacional y  que ese encuentro   sea la pauta para la reestructuración de nuestra  organización. Lo fundamental es que preservemos el espacio para el debate democrático.

Las  posiciones están definidas:  hay un sector ideológico, que toma distancia del Presidente,  y otro pragmático, que sabe que necesita obtener recursos para sostener el proyecto político...

¿Por qué está aquí?
Su experiencia.  Militó en Pachakutik, pero también participó en la organización de Alianza País, desde sus inicios.   
Su punto de vista.  Reconoce que A. País está golpeada por la renuncia de  Fander Falconí y las críticas del presidente Correa a la forma en la que se negoció el proyecto Yasuní-ITT. 

No creo que los temas los podamos identificar polarizando las ideas...  Esto  tiene que ver con todo lo que implica el desarrollo y la sustentabilidad. La norma constitucional genera derechos  y eso implica recursos económicos.

¿Tener recursos es la preocupación del oficialismo?

Debe ser una preocupación del Gobierno y de toda la sociedad, ver  cómo financiar esos derechos pero sin afectar recursos estratégicos,  como es el caso  del proyecto Yasuní-ITT. 
 
¿El hecho de que el presidente Correa y el ex canciller Fander Falconí hayan marcado posiciones crea fricciones en el movimiento?

Es indudable que hay momentos de tensión y de debate. Lamentablemente, esa tensión se resolvió con la renuncia del canciller Falconí. En este momento lo que deberíamos procurar es que la Iniciativa, que surgió desde la Presidencia de la República, sea una motivación no solo del Gobierno sino de todo el Estado.

¿Es positivo que por este debate renuncie uno de los protagonistas?

Todo lo contrario. Creo que mientras menos voces existan en el análisis, más lo empobrecen. Es necesario que en este momento Alianza País  construya  mecanismos  de debate interno, que permitan  que los temas   se canalicen de manera adecuada.

Pero en más de tres años  no se han consolidado estas instancias de discusión...

Estamos en ese proceso.  No es malo que los debates sean públicos, eso no tiene que ser estigmatizado. Lo que nos corresponde  ver es cómo  logramos  tener decisiones que sean coherentes con el  plan de trabajo. Por ahora, lo importante es mantener  la Iniciativa Yasuní-ITT en condiciones de soberanía.  Yo ni siquiera pienso en otro escenario,  porque eso significaría debilitar esta iniciativa.

¿Cuál sería el escenario ideal para la discusión interna en Alianza País?

Construir un movimiento    en el que haya flujo  de la política, en el que haya capacidad de debate, en el que haya interacción de las distintas instancias y que al final podamos resolver lo que consideremos que sea lo más oportuno. El movimiento también tiene que convertirse en un factor importante que genera propuestas y planteamientos para el ejercicio del Gobierno.

En esta disputa se está imponiendo el sector  pragmático de A. País, que sabe que son necesarios los recursos para financiar el proyecto...

A todos nos corresponde   hacer efectivos los derechos que   están consagrados en la Constitución,   pero también a todos nos corresponde la obligación de enfrentar los problemas que tiene la sociedad. Y cuando  hablamos de esto nos referimos a de dónde van a salir los recursos para enfrentar los problemas de educación, salud, vialidad... 

¿Ese problema tiene que ser solucionado desde  el Ejecutivo?

Ese problema no tiene que ser pensado solo desde el Ejecutivo, sino   resuelto por todos  quienes estamos en este  proyecto.

¿Cuánto va a afectar a Alianza País  la salida de   Fander Falconí y de  Manuela Gallegos,  quienes se sumaron a Alberto Acosta?

Espero que la salida de Fander de la Cancillería  no signifique su salida del movimiento. No podemos tener la idea de que ya estamos todos los que somos. Siempre tiene que ser un movimiento de puerta abiertas y que  se mantengan todas las personas que tienen coherencia.

Pero todos los que discrepan, finalmente han quedado fuera del proyecto....

No debemos pensar en que alguien salga del movimiento cuando tiene ideas distintas. Ese es el mayor reto de Alianza País: el mantener coherencia en las tesis fundamentales.

¿Cuánto afecta al  diálogo cuando se  habla de deslealtades o de agendas ocultas, tal como lo dijo   Correa contra Falconí y Acosta?

Cuando hablamos de política,  estamos hablando de que haya coherencia ideológica y programática, un compromiso con un movimiento político.   Todos debemos desarrollar una capacidad para escuchar y, por lo tanto, debemos estar dispuestos a oír  y  saber que la verdad no está en un solo lado, sino que se construye a través de los mecanismos de debate colectivo. 

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