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Tres entrenadores de Pichincha moldearon a medallistas tricolores

Eduardo Socarrás, en un ensayo de la selección juvenil oro y grana. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

Eduardo Socarrás, en un ensayo de la selección juvenil oro y grana. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

Nelson Gutiérrez, de 51 años, trabaja en Ecuador desde el 2001. Vicente Costales / EL COMERCIO

Detrás de la velocista Ángela Tenorio, la karateca Jacqueline Factos y la judoca Edith Ortiz hay instructores que pulieron su técnica y las guiaron al éxito. Estos son Nelson Gutiérrez, Luis Valdivieso y Eduardo Socarrás

El formador de velocistas olímpicos

El habanero Nelson Gutiérrez suele pasar más tiempo con sus atletas que con su esposa Keimy y sus hijos Jonathan y David. Su trabajo de entrenador de la Concentración Deportiva de Pichincha (CDP) lo obliga a permanecer en concentraciones y largos viajes con sus dirigidos.

Durante los torneos nacionales, en la pista Los Chasquis de La Vicentina, también es habitual verlo en los graderíos. Le gusta ir para detectar talentos.
Su ‘buen ojo’ para formar a medallistas atrajo a la CDP, que lo fichó en el 2008. Antes, entre el 2001 y el 2007, trabajó en Orellana y explotó el talento de Érika Chávez, la primera ecuatoriana en una prueba de velocidad en unos Olímpicos (Londres, 2012).

A Chávez la descubrió en una ‘escuelita’ de Orellana, hace 10 años. “Un profe me dijo que había una chica con talento y la reclutamos”, cuenta en Los Chasquis, donde trabaja con ocho velocistas de élite (cuatro ecuatorianos, tres colombianos y un portugués).

Cuando llegó al país se dio cuenta que el ‘somatotipo’ (características corporales) de los atletas era ideal para mejorar su velocidad. “No había trabajo en coordinación de piernas y manos. Sus fases de aceleración eran malas. Mejoramos eso”, detalla.

Con él han trabajado Liliana Núñez, María Cobos y Romina Cifuentes. Ahora instruye a Ángela Tenorio, Álex Quiñónez y Anahí Suárez, de 17 años, medallista de bronce en los Olímpicos de la Juventud 2018.

Suárez llegó en el 2017 a Pichincha y suma dos Mundiales y medallas.

Socarrás prepara a los judocas juveniles

Eduardo Socarrás, en un ensayo de la selección juvenil oro y grana. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

El senséi Eduardo Socarrás camina descalzo por el gimnasio de judo de La Vicentina, mientras varios adolescentes y jóvenes realizan movimientos de defensa, llaves y técnicas de estrangulación.

Socarrás se detiene al ver un error y les dice que repitan la acción a los jóvenes que fallan. Le gusta que sus dirigidos tengan disciplina y aprovechen el tiempo de los entrenamientos.

En ese mismo gimnasio se entrena, cuando la selección nacional se lo permite, Edith Ortiz, de 17 años. Ella alcanzó una medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de la Juventud del 2018, en Buenos Aires, Argentina.

Ortiz fue descubierta en un proceso de captación con el entrenador ecuatoriano Diego Pérez. También se entrenó con Pamela Soria y, posteriormente, con Socarrás, quien entrena a la selección juvenil oro y grana de judo. “Edith llegó alto porque es una niña muy disciplinada. Además, le gusta preguntar siempre sobre su rendimiento a los senséis”, explica Socarrás, quien tiene 60 años y es cubano.

Hace seis años vino al país por gestión de la Concentración Deportiva de Pichincha. Su familia se quedó en La Habana, aunque él guarda esperanzas en traerlos a Quito.

Así, desde el 2012 forja a los talentos juveniles que representan a la provincia en los torneos nacionales e internacionales. Con él ahora se entrena Astrid Gaviria, en quien se centran las nuevas esperanzas de la obtención de una medalla internacional para el país.

Jonatan Andrade y Steven Morocho son otros de los talentos que quieren seguir los pasos de Edith Ortiz, quien estudia en el Colegio Mejía.

Valdiviezo pulió el talento de los karatecas

El quiteño Luis Valdiviezo posa en el gimnasio de karate de la CDP. Álex Puruncajas / EL COMERCIO

Una rotura del ligamento cruzado anterior obligó al quiteño Luis Valdiviezo a retirarse de su carrera de karateca. La lesión ocurrió en un Panamericano de hace dos décadas, en Cali, desde donde vino en bus con el resto de la delegación ecuatoriana.

La lesión le produjo un fuerte dolor y se retiró, pero también le permitió involucrarse en la faceta de entrenador, con la que descubrió y forjó a talentos como Daniel Viveros, Franklin Mina y Jacqueline Factos, la primera tricolor que alcanzó una medalla en un ‘Open’ europeo (París 2011).

Así, con 30 años (hoy tiene 52), empezó a formar prospectos que han conseguido medallas fuera del país. Lo hizo por una invitación de Carlos Saá, presidente de la Federación de Karate. Con él acudió a los Juegos de Winnipeg, Canadá, en 1999.

A Factos la conoció en el 2002, cuando tenía 17 años. Ella llegó al gimnasio de la Concentración Deportiva de Pichincha con el cinturón naranja.
“Era novata pero mostraba mucha determinación”, cuenta el quiteño. Factos tenía dudas porque su padre es colombiano y quería vivir allá. Sin embargo, se decidió y se quedó en Quito.

“Cuando empezamos, le dije que en dos años la convertiría en campeona panamericana y así fue”. En el Panamericano de Uruguay, 1996, la colombo-ecuatoriana alzó el título.

Factos es una de las deportistas que fueron entrenadas por Valdiviezo. Ahora hay ‘sangre nueva’ como Andrés Heredia, Wladimir Raza.

A Viveros lo conoció cuando él tenía 14 años (ahora tiene 30). Él fue campeón panamericano en el

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