Los artículos tratan sobre hecho noticiosos del ámbito de la economía, emprendimiento y la innovación. Otros artículos del autor: http://bit.ly/pMaldonado Twitter: @pedromal
Pedro Maldonado
Licenciado en Comunicación Social por la Universidad del Azuay. Es periodista desde el año 2000. Colabora con el Grupo EL COMERCIO desde el 2006. Empezó en la regional Cuenca. Hoy es Editor de la Revista Líderes.

Que el clima sea el propósito

COMPARTIR
valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 2
Contento 2
Viernes 06 de diciembre 2019

Hablar del cambio climático y los efectos que cada vez son más evidentes y notorios nunca estará demás. Más aún cuando los datos sobre este tema son alarmantes.

Durante esta semana se cumple en Madrid la Conferencia de las Partes (COP) de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, más conocida como COP25. Allí se analiza con detenimiento y temor temas ambientales que impactan en toda la humanidad.

Uno de los puntos más inquietantes tiene que ver con el triste récord de emisiones de CO2 en la atmósfera durante este año. Un estudio presentado en Madrid advierte que estas emisiones aumentarán el 0,6 % respecto al año pasado. Este hecho, añaden los expertos en Madrid, dificultará aún más la lucha contra la crisis climática.

Para complicar el panorama basta revisar publicaciones especializadas que aseguran que el calentamiento global podría triplicar el volumen de población expuesta a inundaciones, hasta los 300 millones de personas. A esto se suman videos e imágenes difundidas por organismos internacionales que detallan el deshielo en el polo norte. Son cifras e imágenes escalofriantes, casi apocalípticas.

Ante los datos y los hechos surgen iniciativas en distintas latitudes enfocadas en controlar primero y luego mitigar (en la medida de lo posible) los impactos del cambio climático. Ese trabajo se apalanca en nuevas tecnologías ya utilizadas y otras que están en desarrollo, pero que abren una esperanza, en especial para las nuevas generaciones, muy críticas con el actual manejo ambiental que recibe la Tierra.

Allí, los empresarios que incorporen un propósito ambientalista tienen un papel fundamental. Estos empresarios van más allá del tradicional retorno de la inversión; ellos buscan soluciones globales para problemas globales, como lo es el cambio climático. En esta coyuntura, la clase empresarial ecuatoriana no puede quedarse cruzada de brazos.