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La ‘banda de guerra’ del Mejía despidió a Edison Cosíos: ‘Vivirás por siempre’

Edison Cosíos de 24 años falleció el martes 16 de abril del 2019, tras siete años de estar en estado vegetativo; fue fatalmente herido por un policía en unas jornadas de protestas en el 2011. El cuerpo del joven fue enterrado en el camposanto Santa Rosa,

Edison Cosíos de 24 años falleció el martes 16 de abril del 2019, tras siete años de estar en estado vegetativo; fue fatalmente herido por un policía en unas jornadas de protestas en el 2011. El cuerpo del joven fue enterrado en el camposanto Santa Rosa,

Edison Cosíos de 24 años falleció el martes 16 de abril del 2019, tras siete años de luchar por su vida, herido por un policía en protestas en el 2011. El 17 de abril fue enterrado en el camposanto Santa Rosa, en Quito. Foto: Betty Beltrán / EL COMERCIO

Cuarenta y siete egresados del Colegio Mejía integrantes de la ‘banda de guerra’ recibieron ayer, 17 de abril del 2019, con honores, al féretro con el cuerpo de Edison Cosíos, un hijo del ‘Patrón’.

El flautín y la trompeta dieron la señal e inmediatamente el resto de los instrumentos entonó ‘La Marina’. Eran las 14:15 cuando el cortejo fúnebre ingresó a la capilla del camposanto Santa Rosa (sur de Quito), y cayó una lluvia repentina.

El joven de 24 años falleció el martes 16 de abril, tras permanecer siete años y siete meses en estado vegetativo; fue fatalmente herido por un policía en unas jornadas de protestas en el 2011.

Ya adentro, todos los asistentes se ubicaron en las 45 bancas de madera dispuestas en el templo y escucharon atentos la prédica del padre Marcelo Chicaiza. Antes se escuchó el “… ten piedad de mí, Señor, ten piedad…”, y algunos de los asistentes a la misa de despedida de Edison lloraron desconsolados.

Llegó la primera lectura: “El justo, aunque tenga una muerta prematura, tendrá descanso…”. Tras aquello, el sacerdote puntualizó que la vida de Edison no es una vida perdida, es un ejemplo para que la juventud mantenga el espíritu de lucha por la justicia y la verdad. Porque, agregó, los jóvenes no deben ser borregos de quienes más brincan, sino arriesgados y buscar el bienestar de todos.

También tuvo palabras para los padres del joven, Vilma y Manuel, y sus hermanos. Ellos, prosiguió, “vivieron la pasión de Cristo, porque en Edison descubrieron a Jesús, quien guiado por impartir la verdad fue condenado a muerte”.

El cortejo fúnebre se dirigió hasta el sur del camposanto Santa Rosa. Justo en la plataforma 9, sector uno, se había dispuesto la fosa para depositar el féretro de joven. Foto: Betty Beltrán / EL COMERCIO

Una vez culminada la misa, el padre del joven habló: “Querido hijo, tus alas estuvieron listas para volar, pero no nuestros corazones”. Agradeció a todos quienes les dieron fuerza en el camino de la enfermedad. Hizo énfasis en el cuidado que las enfermeras prodigaron a su hijo, por la ternura y por el cuidado que le ofrecieron las llamó “las prometidas de Édison”.

Antes de salir de la capilla, los familiares del joven recibieron unos rosarios bendecidos y unos cirios. Además, Jeremías le dedicó dos temas a su tío: Alza tu voz y No me digas adiós. Inmediatamente se sacó el féretro y los de la banda exMejía gritaron vivas por el amigo: “Vivirás por siempre, Edison…”.

El cortejo fúnebre se dirigió hasta el sur del camposanto Santa Rosa. Justo en la plataforma 9, sector uno, se había dispuesto la fosa para depositar el féretro de joven. Fueron unos instantes de profunda emoción, pues antes se abrió la caja y envolvieron al chico con dos banderas de su colegio.

Mientras tanto, el grupo de estudiantes del Mejía que le había acompañado cantó, a todo pulmón, el himno de su querida institución. Eran casi las 17:00 y sonó tan fuerte que hasta opacaba los truenos que, a lo lejos, amenazaban con una tremenda tormenta.

 

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