10 de mayo de 2020 00:00

Madres impulsan el sustento del hogar

María José Cevallos es diseñadora de joyas. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

María José Cevallos es diseñadora de joyas. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

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Ana Guerrero
Redactora (I)

Con la misma dedicación de hace 30 años, cuando empezó la meta de tener un negocio y un sustento para el hogar, Yolanda Maldonado elabora regalos personalizados. Con el tiempo, su afán se volvió una microempresa familiar, con la colaboración de su esposo y la segunda de sus tres hijas.

Maldonado, de 62 años, es una de las personas que, en la emergencia por el covid-19, ha adaptado su emprendimiento, llamado Dulce Tentación.

Al no poder abrir el local, que tiene desde 1990, trasladó los productos a la casa y fortaleció la entrega a domicilio. La crisis, a la par, impulsó la relación con su hija, Catalina Herrera. Para el Día de las Madres crearon nuevas colecciones, con productos como frutos secos, caramelos, galletas, chocolates y bebidas. En el proceso participa el esposo, Ramiro Herrera. Los pedidos los reciben en sus cuentas de Facebook o Instagram.

Adriana Vásconez es otra madre que no ha dejado desfallecer el sustento de su hogar, Antichi Sapori Italiani Licores Artesanales. La madre de 40 años tiene presente que todo nació por amor. Su esposo, Arnaldo Grani, es italiano y extrañaba cosas de su país, como las bebidas. Así que ella aprendió a elaborarlas en casa.

Los primeros catadores fueron familiares y amigos. Hace cinco años, la fabricación casera se volvió un emprendimiento, que se fortaleció con aprendizaje en Italia, seguido de la obtención de permisos.

Yolanda Maldonado realiza regalos personalizados. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

Yolanda Maldonado realiza regalos personalizados. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

La madre de tres retoños produce en Nayón y entrega en tiendas de Cumbayá y La Floresta, entre otros. Tiene licores de mandarina, limón, café y regaliz. Apoya a pequeños agricultores de sitios como Perucho. El café llega desde Loja.

Vásconez, como otras emprendedoras, vio decaer las ventas por la pandemia. Antes de esta, distribuía unos 50 litros al mes. Esta semana empezó a reactivarse e incluso ya hace pruebas para lanzar licores de mora y maracuyá. Se promociona en redes sociales.

No hay un dato exacto de cuántas madres que encabezan emprendimientos hay en Quito. Se sabe sí, cuántas mamás hay. Según la Encuesta de Salud y Nutrición 2018 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), 320 284 mujeres de 10 a 49 años han tenido al menos un hijo nacido vivo a lo largo de su vida. De un universo de 566 350 mujeres entre esas edades.

Javier Albuja, coordinador de Proyectos de ConQuito, cuenta que del total de negocios en etapa de formación en la institución, al menos la mitad está liderada por mujeres y un 40% es de madres.

Adriana Vásconez, productora de licor artesanal.

Adriana Vásconez, productora de licor artesanal.

Alexandra Rodríguez, coordinadora del Proyecto de Agricultura Urbana Agrupar, detalla que en el Distrito hay 1 460 huertos que forman parte de ese programa, que llega a unas 4 500 personas por año. El 84% es de mujeres, en su mayoría, cabezas de hogar. Al menos el 43% de los huertos tiene posibilidades para vender sus productos. Rodríguez incluso habla de que para algunas mujeres es la principal fuente de ingresos y un mecanismo para el empoderamiento.

El Estudio Mujeres Ejecutivas 2020 realizado por la consultora Deloitte (en 96 empresas nacionales y multinacionales, con unas 45 193 personas) recoge que hasta el 10% de las mujeres que ocupan cargos ejecutivos en un nivel medio alto y alto son madres. El 63% considera que limitan sus carreras por buscar equilibrio entre el trabajo y la familia.

En el caso de Quito, los giros son variados. María José Cevallos le apuesta al diseño y elaboración de joyas de plata.

A sus 42 años, madre de una joven de 19, impulsa Nikaia Joyas, que nació hace siete años y es el sustento de su casa. Al convertirse en madre vio la exigencia de tener un negocio propio. Empezó sola y ahora ya da empleo a dos personas.

Empezó con bisutería y luego estudió orfebrería. Lanza una colección cada mes y medio, unos 40 diseños por cada una. Con la emergencia, pensó que el negocio se iría abajo. No fue así, pues aunque vende menos, no ha dejado de comercializar sus creaciones, hechas a mano. Ajustó los precios para no perder mercado. Los interesados pueden encontrarla en sus cuentas en redes sociales.

Vásconez y Cevallos, además, se unieron a una feria por el Día de la Madre: Women’s Lab Digital, la idea de cuatro emprendedoras quiteñas, que se lleva a cabo hasta hoy.

Cevallos resume en el nombre de su nueva colección el sentir de las madres emprendedoras que se han mantenido firmes y hoy celebran su día: ‘Renacer’.

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