38 ecuatorianos acceden a becas europeas de maestría…
Podcast: Entérese con EL COMERCIO, 31 de julio del 2021
Riobamba, en campaña para reactivar el turismo
Paseo Agroecológico de Guápulo se hace con emprendedores
Jóvenes se preparan para el nuevo examen Transformar
La Asamblea Nacional debate la legalización de lotes…
Arancel baja desde este 1 de agosto para bicicletas,…
Íñigo Salvador: ‘Hay entidades en donde campea la co…

Coyoteros apuntan a ciudadanos venezolanos desde Ecuador

El venezolano Pablo (nombre protegido) prevé viajar desde Guayaquil a Texas cruzando a pie la frontera con México. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

Las ofertas llegaron a través de las redes sociales e, incluso, por audios de voz.

A los venezolanos Andrés y Lorena (nombres protegidos) les prometieron por esas vías, a mediados de mayo pasado, que, de manera muy fácil, alcanzarían desde Guayaquil el sueño americano de modo irregular. El periplo lo completaron entre 9 y 17 días.

Ese tipo de mensajes han tomado fuerza en los últimos tres meses en Ecuador. No están destinados a ecuatorianos, sino a ciudadanos venezolanos que residen en el país.

Los viajes irregulares a Estados Unidos oscilan entre USD 1 500 y 4 500 por persona. Esa cifra es inferior a lo que cancela un migrante ecuatoriano (USD 15 000 en promedio).

Las asociaciones, fundaciones y autoridades en Ecuador reconocen que existe una tendencia creciente en la migración irregular de venezolanos hacia Estados Unidos, situación que también se evidencia desde naciones como Perú y Colombia. El escenario revela que los tentáculos del coyoterismo se expanden y apuntan a esa población vulnerable.

Los datos de la Subsecretaría de Migración de Ecuador indican que entre enero y mayo del 2021 han salido desde los aeropuertos de Quito, Guayaquil y Latacunga hacia México 635 venezolanos. Sin embargo, apenas 178 regresaron a Ecuador en ese lapso.

Katiuska Rodríguez, experta en temas migratorios, de la organización Nacidos del Pavimento, en Estados Unidos, explica que hay dos motivos que estimularon ese fenómeno desde inicios del 2021.

El primero es que en enero el entonces presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó diferir por 18 meses y con algunas excepciones las deportaciones a venezolanos presentes en ese país.

El segundo, y que más ha generado confusión, según Rodríguez, ha sido la concesión del estatus de protección temporal (TPS, por sus siglas en inglés), para quienes ya residían en la nación hasta el pasado 8 de marzo. “Hay gente que me escribe desde distintas partes pensando que pueden pasar y acogerse al TPS, no es así. Los grupos de coyoteros, que son venezolanos, están enredando el proceso”.

¿Cómo es el viaje para un venezolano desde Ecuador? El periplo de Andrés duró 9 días. El viaje se inició en el aeropuerto José Joaquín de Olmedo de Guayaquil y culminó en el Estado de Texas. El viaje incluyó vuelos aéreos, viajes terrestres y recorridos a pie. Por él, su esposa e hijo de 3 años, pagaron USD 13 000, dinero que le prestó un familiar que hace 5 años vive en Florida.

El zuliano contactó a un coyotero que nunca conoció en persona. El contacto fue siempre vía whatsapp o llamadas telefónicas. Contó que decidió marcharse de Ecuador tras tres años de residencia agotado por la inestabilidad económica en Guayaquil, lo que se agravó tras la pandemia.

Andrés viajó en vuelo directo hasta la Ciudad de México, vía terrestre llegó a Monterrey y luego a Ciudad Acuña. En ese sitio cruzaron el popular y peligroso río Bravo para finalizar, a pie en Laredo, en territorio estadounidense.

“Cuando cruzamos nos entregamos a la Policía americana, nos llevaron a un centro de refugio y, por el niño, nos aceptaron el inicio de la solicitud de asilo, con ello nos dejaron salir y venir a Orlando”, recordó.

En mayo viajó también Lorena junto a su esposo. Un venezolano fue quien le gestionó todo el viaje que les costó USD 9 000 a los dos.

En el aeropuerto de Ciudad de México, tras salir desde Quito, el coyote arregló con personal de migración para evitar una deportación, pues ellos ya intentaron en enero hacer el viaje por su cuenta y no lo lograron.

Andrew Castro, de la Fundación Mueve, recuerda que han asistido en Guayaquil durante los dos últimos meses 12 casos de personas que fueron deportadas desde México.

El canciller Mauricio Montalvo afirmó que su Cartera realiza acciones coordinadas con otras instancias del Estado ecuatoriano, para trabajar en tareas de prevención.

“La Cancillería actúa de manera inmediata ante cualquier indicio sobre posibles víctimas de tráfico ilícito de migrantes y transmite la información pertinente al Ministerio de Gobierno, ente rector en esta materia, conforme lo que establece el Protocolo de Actuación Interinstitucional en casos de Tráfico Ilícito de Migrantes”, aseguró.

En tanto, otros migrantes en Guayaquil, como Pablo y Pedro, nombres protegidos, alistan su viaje rumbo a México para cruzar con coyoteros a Texas. Pablo contó que prevé cancelar USD 3 800.