12 de mayo de 2019 00:00

23 asesinatos en 17 meses agudizan la crisis carcelaria

En la gráfica se ve una parte de la cárcel de Cotopaxi, donde el martes hubo un crimen. Foto: EL COMERCIO.

En la gráfica se ve una parte de la cárcel de Cotopaxi, donde el martes hubo un crimen. Foto: EL COMERCIO.

valore
Descrición
Indignado 1
Triste 1
Indiferente 1
Sorprendido 0
Contento 0
Sara Ortiz
Redactora (I)

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

El día en que cumplió 18 años cometió su primer crimen. La víctima fue un hombre de 27 años, quien recibió 10 puñaladas. El segundo asesinato lo perpetró el pasado 7 de mayo, en el área de máxima seguridad de la cárcel de Cotopaxi, en donde cumple una condena de 25 años de reclusión.

Alias ‘Cachete’ fue grabado cuando atacaba al ‘Negro Jessy’. En el video se ve cómo lo apuñala durante 30 segundos en presencia de dos guías.

Alias ‘Reina’ lo ayudó a cometer el crimen. En el video se observa cómo forcejea con un celador. Para él tampoco es su primer homicidio; es el cuarto. Llegó a la cárcel en el 2006 acusado de un doble crimen.

En julio de 2018 terminaba su condena. Pero cinco meses antes, en medio de una gresca, mató a otro recluso mientras hacía fila para la comida.

“Me siento arrepentido. ¡Así no puede acabar mi vida! Aquí en la cárcel todos tienen armas; la mayoría tenemos armas para trabajar, hasta para defensa propia”, dijo ‘Reina’ en su juicio. En agosto del año pasado fue sentenciado a otros 12 años de reclusión.

Ahora ‘Cachete’ y ‘Reina’ son procesados como autor y cómplice tras la muerte del ‘Negro Jessy’. En la audiencia de este miércoles no explicaron por qué lo agredieron. Pero los agentes que investigan el caso indican que recibieron órdenes desde la cárcel del Guayas.

‘Negro Jessy’ fue trasladado desde ese centro a la regional de Cotopaxi cuatro días antes de ser atacado. Sus familiares dicen que recibió amenazas. Él cumplía una condena por el asalto, en el 2017, al carro blindado en la Bahía de Guayaquil y la muerte de tres personas.

Para los agentes, detrás de estos hechos hay disputas y venganzas entre bandas que operan en el interior de las cárceles. Los Choneros, Los Cubanos y Los Gorras son las organizaciones delictivas más fuertes en estos centros.

Se dedican al tráfico de drogas y de armas, extorsión y sicariatos. Sin embargo, hasta el año pasado, los agentes hablaban de 23 grupos delictivos.

“Estas dos bandas (Los Choneros y Los Cubanos) controlan el negocio, controlan el territorio en todas las cárceles. Pero el problema principal, en donde se producen más muertes son en las regionales, en las cárceles de máxima seguridad”, reconoce Ernesto Pazmiño, director de Rehabilitación.

Esta entidad prepara una declaratoria de emergencia, para frenar los niveles de violencia.

Un investigador indica que estas bandas captan a reclusos como ‘Cachete’ o como ‘Reina’, que están presos por asesinatos, y los hacen sus sicarios. “Les pagan con armas, con drogas, con celulares; el dinero es lo que menos interesa allí”.

Después del crimen del ‘Negro Jessy’, la Policía realizó requisas en 22 prisiones. Los uniformados hallaron 524 cuchillos, 118 celulares, 1,7 kilos de droga, 921 litros de licor, cigarrillos y electrodomésticos.

Entre las razones por las que las bandas buscan a presos que cumplen penas superiores a 25 años de cárcel es porque no son rehabilitados. “Saben que si estos reos no tienen esperanzas de nada ni de salir ni de rehabilitarse ni de sobrevivir”.

En los últimos 17 meses 23 presos han sido asesinados por sus propios compañeros.

Sin embargo, los crímenes en las prisiones no son un fenómeno nuevo. En octubre del 2012, alias ‘Garfield’ mató a tres reclusos en la cárcel del Litoral, en Guayas. Tenía una pistola Browning 9mm y usó 12 de las 13 balas que cargaba.

La venganza contra ‘Garfield’ llegó seis años después. En marzo del año pasado fue asesinado por ‘Yango’. El hecho ocurrió en el pabellón de máxima seguridad de Turi.

‘Yango’ disparó cinco veces mientras ‘Garfield’ se encontraba esposado en su celda.

El crimen lo cometió en presencia de policías, a quienes hizo creer que tenía datos sobre dónde se escondía una pistola y una granada. Los agentes montaron un operativo y vistieron al informante con ropa y un pasamontañas, para que no fuera reconocido por otros presos. Así ingresaron a la celda de ‘Garfield’ y comenzaron la requisa.

‘Yango’ activó el arma. “¡Sapo Yango!” fueron las últimas palabras de ‘Garfield’.

Tras este crimen, ‘Yango’ fue trasladado a la cárcel regional del Guayas. Allí, el 11 de enero pasado volvió a matar. El hecho fue grabado por la cámara de vigilancia. Se ve cómo él se acerca a la celda 204 del área de máxima seguridad y desde una rendija dispara cinco veces en contra de alias ‘Tony’, quien a su vez había matado en el 2008 a un miembro de la banda denominada Los Rusos.

Hoy, la población penitenciaria del país es de 40 096 internos. El 12,6% está recluido por delitos contra la vida como homicidios y asesinatos.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (7)
No (0)