Lugares al aire libre son los preferidos de las mascotas. En Tambo Quinde pueden ejercitarse. Foto: Cortesías y Víctor Muñoz /Viajar

Lugares al aire libre son los preferidos de las mascotas. En Tambo Quinde pueden ejercitarse. Foto: Cortesías y Víctor Muñoz /Viajar

Las mascotas se convirtieron en huéspedes

María Gabriela Castellanos. Redactora (I)

Hace 10 años resultaba impensable que en los hoteles se acepten mascotas. La limpieza, el orden y los posibles problemas con los huéspedes dificultaban el acceso a personas interesadas en viajar con sus mascotas.

Estas prioridades no han cambiado, pero hoteles y hosterías han logrado establecer protocolos de convivencia diseñados para dar a sus huéspedes –humanos y animales- una experiencia agradable. Y cada vez son más.

Hace poco se anunció que cuatro hoteles del complejo Walt Disney World Resort abrirían sus puertas para los perros. Los nuevos huéspedes tendrán acceso a zonas especiales para pasear y se aceptarán hasta dos mascotas por habitación. Los requisitos incluyen buen comportamiento, vacunas al día y uso de correa.

Andrés Verswyve, representante de la Guía Pet Friendly que se está trabajando en el Ecuador, ha visitado cientos de lugares que buscan abrir sus puertas a estos miembros de la familia. “Lo importante es establecer normas claras de convivencia. Los visitantes saben que podrán encontrar mascotas y los dueños saben que hay espacios exclusivos para este fin”, señala.

A pocos kilómetros de Quito se encuentra la reserva ecológica privada Tambo Quinde. Este espacio es 150% Pet Friendly, reconoce Gabriel Carrión, director administrativo del complejo.

“Los animales tienen acceso a todas las áreas de la reserva y contamos con actividades especiales para su disfrute y entretenimiento”, comenta. Por el momento tiene dos cabañas con capacidad de cinco personas en cada una.

Tienen un área de restaurante que sirve desayunos, almuerzos y cenas con productos locales y, además, un menú especial para los animales de compañía. Usualmente, los visitantes no humanos suelen ser perros, aunque no existen restricciones para los felinos.

En la reserva se pueden realizar caminatas por senderos, observar aves y fauna silvestre típica de la zona. Con cámaras trampa se pudo observar incluso pumas y tapires. La hostería es ideal para pasar un fin de semana en familia. Se puede prender una fogata, observar las estrellas y aprender de la naturaleza que rodea el bosque nublado.

Para los viajeros que prefieren aventurarse en las zonas más cálidas, algunos hoteles de playa ya se consideran como Pet Friendly. Es el caso de El Rampiral.

Ubicado en Same, este hotel cuenta con un área especial para recreación de los perros. Allí se los puede dejar mientras los dueños salen de compras o descansan con el personal del hotel que los cuida.

Las mascotas también son bienvenidas en la playa y en las habitaciones. “Colocamos alfombras especiales para que descansen, pero los huéspedes se suben a la cama con ellos”, cuenta Fernando Game, dueño del hotel.

Otra alternativa es el Ecolodge Coco Solo, ubicado en la vía Pedernales-Cojimíes. Deborah Torres, CEO de Vamos Perros, recomienda este lugar por su ubicación y su gastronomía. “Tienes kilómetros de playa solo para ti y eso es bueno cuando viajas con mascotas, pues no a todas las personas les gusta compartir con ellas”, señala.

La clave está en la buena convivencia. Los hoteles determinan áreas exclusivas como piscina o restaurante donde se pide a los huéspedes no entrar con sus animales. Antes de viajar, se recomienda tener el carnet de vacunas al día, las desparasitaciones actualizadas y aplicar pipetas antipulgas y antigarrapatas cinco días antes del viaje. Además, hay que informar al personal del hotel en el momento de hacer la reserva.