Tailandia se ha constituido en los últimos años como el destino ideal para pasar la Luna de Miel. Los dos atractivos de mayor interés son la isla de Phuket y con la capital Bangkok. Foto: hogarus.com

Tailandia se ha constituido en los últimos años como el destino ideal para pasar la Luna de Miel. Los dos atractivos de mayor interés son la isla de Phuket y con la capital Bangkok. Foto: hogarus.com

La economía de Tailandia mejora gracias al turismo y los mega-proyectos

Bangkok. EFE (I)

La economía de Tailandia, la segunda mayor del Sudeste Asiático, se mantiene a flote gracias al turismo y la inversión en grandes proyectos del gobierno militar, pese a la incertidumbre política en el país y en la economía global.

El Banco de Tailandia mantiene su previsión de crecimiento en el 3,2% para 2016 y 2017, con lo que la economía del país sigue siendo de las que menos crece de la región, índice encabezado por Filipinas (6,3%), Vietnam (6,1%) e Indonesia (5,3%).

Su tendencia, en cambio, mejora con respecto al 2,8% registrado en 2015 y contrasta con la desaceleración que se espera en 2016 en Singapur y Malasia.

La economía tailandesa tocó fondo en 2014, año en el que el Ejército tomó el poder en un golpe de Estado, cuando su PIB creció un 0,9%, en el peor resultado desde las inundaciones de 2011 que paralizó durante meses la industria de la región central.

El turismo, que supone el 11% del PIB, ha sido uno de los pocos sectores que desde entonces ha mantenido el dinamismo.

En 2016, el número de visitantes aumentó un 9% hasta alcanzar los 32,6 millones y este año se espera que la cifra aumente un 5% más hasta superar los 34 millones, según la estimación de la Autoridad de Turismo de Tailandia.

La llegada de extranjeros generó el año pasado unos ingresos de 1,64 billones de bat (USD 46 000 millones), por encima de las previsiones del gobierno.

El resultado fue obtenido pese a que en el último trimestre se registró una caída del 16% de las llegadas, tras una campaña de las autoridades contra agencias de bajo costo dirigidas al mercado chino, que supone un tercio del total de visitantes.

El otro pilar de la economía ha sido el gasto público con un plan del gobierno para invertir 1,77 billones de bat (USD 50 000 millones) en los próximos ocho años, la mayor parte dirigidos a mejorar las infraestructuras de ferrocarril y transporte urbano.

Templo del amanecer en Bangkok. Foto: efetur.com

Templo del amanecer en Bangkok. Foto: efetur.com

Pese a que la inversión pública supone alrededor del 10% del PIB, el analista del banco CIDB, Amonthep Chawla, destaca la capacidad de esta como catalizador para activar la inversión privada, que en 2016 aumentó un 0,2% tras tres años de contracción.

"El sector privado, las grandes empresas, están bien, tienen buenos resultados pero no invierten porque su confianza aún es débil", dijo Amonthep.

El analista del Banco Ayudhya, Sarun Sunansathaporn, coincidió en asegurar que el gasto público seguirá siendo el sostén de la economía pero pronosticó una mejora de la inversión privada que espera que este año alcance el 2,5%.

"Esperamos que la recuperación de la economía tailandesa en 2017 tenga una base más amplia, en lugar de basarse principalmente en el gasto del gobierno como en 2016", dijo Sarun, al diario Bangkok Post.

Tanto turismo como la inversión pública han ayudado a contrarrestar el mal comportamiento de las exportaciones, el 60 % del PIB tailandés, que en 2016 evitó un cuarto año seguido de contracción con un discreto aumento del 0,46%.

"Con la ralentización de la economía mundial y una recuperación de la demanda menor de lo esperado, los resultados del año pasado son aun satisfactorios", dijo la directora general del ministerio de Comercio, Pimchanok Vonkorporn.

"Esto indica que aun hay demanda de productos tailandeses", añadió Pimchanok al anunciar esta semana los resultados de las exportaciones que alcanzaron los USD 218 000 millones.

La mejora de los datos económicos tiene lugar pese a la incertidumbre sobre las elecciones que la junta militar se comprometió convocar este año para devolver el poder a un gobierno civil.

El retraso en la promulgación de una nueva Constitución, que deberá ser enmendada pese a que ya fue aprobada en referéndum, ha generado dudas sobre el cumplimiento del calendario pero, según Amonthep, la economía del país no se resentirá.

"La hoja de ruta se mantiene. Puede que haya retrasos pero los inversores locales y extranjeros esto lo comprenden. No tendrá impacto en su confianza", aseguró el analista.