Una vía de lastre  conduce a la comunidad  de San José de Natawa.

Una vía de lastre conduce a la comunidad de San José de Natawa. Foto: Glenda Giacometti / EL COMERCIO

Natawa oferta su artesanía y gastronomía

Fabián Maisanche
Redactor
(F-Contenido Intercultural)

Los indígenas de San José de Natawa ofertan los paseos a caballo, el ciclismo de montaña y la visita a los páramos, ubicados en las proximidades de la Reserva de Producción Faunística Chimborazo. La oferta incluye la visita a los talleres artesanales y de elaboración de turrones y quesos.

A la comuna se arriba a través de una vía de lastre de dos carriles, a 30 minutos de la parroquia Salinas y a 45 de la ciudad de Guaranda. El emprendimiento turístico, artesanal y gastronómico se inició en el 2004. Los jóvenes decidieron reducir la cantidad de ovejas en los páramos y recuperar el bosque por la falta de agua en la época seca.

Juan Chulco, teniente Político de Salinas, recuerda que unas 50 familias criaban entre 40 y 90 ovejas. Las pezuñas de los borregos destruían las almohadillas, las plantas eran devoradas por los animales y se requerían pastizales.

“La estrategia se inició con una capacitación a los compañeros con proyectos productivos y la introducción de las llamas y el ganado vacuno. También recuperamos 362 hectáreas de reserva natural con la siembra de 10 000 plantas nativas”, asegura Chulco.

Para atraer a los turistas colaboran con el proyecto Salinerito, que reúne a las comunidades indígenas de Salinas.  Además, se abrieron chaquiñanes en el bosque nativo para la observación de las aves como el curiquingue, las golondrinas y otras especies como los lobos de páramo, los conejos silvestres y otros animales andinos. Además, se hizo la recuperación de la flora y los caudales del agua en las diferentes vertientes de la montaña.

María Aucatoma es la encargada de coordinar y trabajar con 26 compañeras en la elaboración de canastos, llaveros, sombreros y aretes de paja. Los pendientes tienen modelos de estrellas, corazones y cuadrados. El grupo se encarga de tejer los ponchos, suéteres, gorros y guantes con la lana de alpaca y borrego.

“Estamos buscando financiamiento para que la casa comunal se convierta en una hostal y restaurante. Allí ofrecemos el asado de borrego, caldos de gallina y el cuy asado que lo estamos preparando en la vivienda de una compañera cuando arriban los turistas”, dice Aucatoma.

La oferta del queso y mozarela se realiza en la plaza de la comuna, a 4 200 metros sobre el nivel del mar. El producto es comercializado en Latacunga, Quito, Guayaquil y Riobamba.