28 de junio de 2016 16:03

Más de 600 animales fueron atendidos en Manta, Pedernales y Portoviejo 

Pobladores de Manabí llevaron a sus animales para ser esterilizados y revisados por profesionales médicos. Foto: Cortesía Patitas Callejeras

Pobladores de Manabí llevaron a sus animales para ser esterilizados y revisados por profesionales médicos. Foto: Cortesía Patitas Callejeras

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Redacción Tendencias

Cerca de 600 animales fueron atendidos desde el 20 de junio de 2016 en Manta, Pedernales, Portoviejo y el recinto 20 de Julio gracias a una gestión de la organización Patitas Callejeras y del médico veterinario Jaime Grijalva.

Ambos pudieron coordinar la llegada de médicos veterinarios y estudiantes de la Universidad de La Florida. Ellos son especialistas en medicina de refugio y control de fauna urbana.

El objetivo de la misión fue realizar una campaña de esterilización masiva a las poblaciones caninas y felinas de sectores afectados por el terremoto.

Además de los voluntarios extranjeros, se unieron veterinarios de Manta, Portoviejo y Quito, la Universidad Andina Simón Bolívar y la Universidad Técnica de Portoviejo para esta causa.

La acogida fue buena. Habían filas de personas esperando por turnos para que sus animales sean atendidos. Habían días en los que se trabajaba desde las 07:30 hasta las 21:00 sin descanso.

América Freire, presidenta de Patitas Callejeras, informó los resultados de la intervención. Se esterilizó a 300 animales entre perros y gatos.

También se los vacunó, desparasitó y se dio atención ambulatoria a otros 250. En el chequeo también se entregó kits antipulgas, antigarrapatas y otras medicinas. Además se atendió a 100 cerdos, 60 vacas y 20 caballos en el recinto 20 de Julio.

“El trabajo se hizo de forma voluntaria. El equipo americano vino con toda su dotación de instrumentos y medicinas y lo mismo ocurrió con los veterinarios ecuatorianos”, indicó Freire. Cada uno de los voluntarios pagó sus gastos de transporte, alojamiento y alimentación.

Sin embargo, la jornada tuvo sus problemas. “Se nos dañó un autoclave y nos faltaron suturas”, dijo la rescatista. Entre las donaciones que recibieron en Quito estaba este equipo y otras medicinas, pero estaban caducados. “Pese a las dificultades se logró esterilizar a un gran número de animales”, concluyó.

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