25 de January de 2014 13:47

Tres adjetivos ponen en pie de guerra a sectores médicos ecuatorianos

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Acciones "peligrosas, innecesarias, ilegítimas". Estos tres adjetivos, que califican la mala práctica profesional en el nuevo Código Penal han puesto en pie de guerra a sectores médicos de Ecuador, que amenazan con renunciar al ejercicio profesional ante el riesgo de acabar entre rejas.

La tensión entre esos médicos y el Gobierno ha ido en aumento en los últimos días, hasta el punto de que el presidente del país, Rafael Correa, ha decidido intervenir públicamente en dos jornadas consecutivas (jueves y viernes) para hacer llegar el mensaje de que los médicos no van a ir a la cárcel por el ejercicio de su profesión.

El texto está pensado para castigar conductas como las de ciertas clínicas clandestinas de estética que se han lucrado al tiempo que causaban muertes por prácticas que incumplían los más elementales principios profesionales, ha explicado el gobernante.

Además, ha denunciado la mala intención de aquellos médicos que, según él, amenazan con la renuncia movidos por una estrategia de desgaste hacia el Gobierno (el país celebrará elecciones locales el 23 de febrero) y ha llamado a los galenos leales a que denuncien este comportamiento de sus colegas descontentos.

El problema radica en la redacción del tercer inciso del artículo 146 del nuevo Código Penal ecuatoriano, aprobado en diciembre por la Asamblea Nacional (parlamento).

En él, se castiga con penas de 3 a 5 años las muertes ocurridas como consecuencia de una práctica profesional que incluya acciones peligrosas, ilegítimas o innecesarias.

Para la Federación Médica Ecuatoriana, esta redacción es ambigua y deja en manos de jueces y fiscales la interpretación de lo que son prácticas que pueden poner en riesgo la vida de pacientes.

"De cada cien cirugías, treinta pueden ser innecesarias", si se quiere hacer una interpretación estricta de la nueva norma, dijo a Efe el presidente de la federación, Alberto Narváez.

El Gobierno asegura que el texto del artículo 146 fue consensuado con los facultativos antes de ser plasmado en la pieza legal y que se recogieron más del 80 % de las observaciones de estos profesionales, pero los inconformes aseguran que la redacción final no es la convenida.

El código está ahora pendiente de estudio por la Asamblea ecuatoriana tras un veto parcial del presidente  que, en todo caso, no hace referencia al artículo 146.

Médicos y Gobierno mantienen por ahora una guerra de cifras, pues según los primeros son varios cientos los profesionales que han renunciado o han anunciado que lo harán en los próximos días, mientras que para el Ejecutivo solo se ha registrado una renuncia durante las últimas fechas y corresponde a un especialista que la había solicitado hace meses.

También está por ver el poder de arrastre de la federación médica hacia los profesionales y si en los próximos días nuevos médicos cuelgan la bata, como hizo de forma simbólica un grupo de especialistas de un hospital de la capital ecuatoriana.

Aunque sean varios cientos los que han renunciado a su trabajo, como sostiene la federación, el colectivo profesional está formado por 45.000 personas, de las que unas 8.000 están afiliadas a ese organismo, según datos de la propia entidad. Entonces, hasta qué punto son relevantes estas cifras de adhesiones a las protestas?

En todo caso, al margen de lo representativo del número, hay que tener en cuenta el impacto que puedan tener las renuncias en la prestación del servicio médico, lo que ha llevado al Gobierno a establecer un conjunto de medidas para hacer frente a eventuales complicaciones.

"No se excluye el estado de emergencia", dijo este viernes Correa.

Y, por si acaso, el Gobierno tiene ya una lista con 743 médicos que podrían llegar a Ecuador desde Cuba, país con el que existe un convenio firmado en agosto pasado

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