2 de julio de 2016 00:00

Tras el terremoto, Esmeraldas revive a través de sus ritmos

Karina Clavijo es solista y su familia es de origen esmeraldeño.

Karina Clavijo es solista y su familia es de origen esmeraldeño. Foto: Archivo/EL COMERCIO

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Pamela Castillo
Redactora (I)
pcastillo@elcomercio.com

Los ritmos esmeraldeños, sus bailes tradicionales y los instrumentos musicales que se utilizan en al zona han tenido mucha visibilidad en Quito desde el terremoto que devastó parte de la Costa ecuatoriana, hace poco más de dos meses.

Bandas capitalinas que evocan esta música y agrupaciones esmeraldeñas se han reu­nido para rendir homenaje a esta provincia mediante el arte.

La Tunda es una banda que nació de un taller de marimba en la Universidad de las Américas (UDLA) y que reúne a 11 artistas ecuatorianos.

Según Guillo Estrella, integrante de esa agrupación, ellos se dedican a recorrer las tradiciones ancestrales negras, especialmente esmeraldeñas con danzas andareles, pero también crean bambucos colombianos al ritmo de las marimbas.

Este grupo actuó como invitado en la más reciente edición de la Fiesta de la Música de la Alianza Francesa de Quito, encuentro que tuvo como objetivo brindar apoyo a las zonas costeras que fueron afectadas por el sismo del 16 de abril. “Me parece una excelente iniciativa eso de rendir homenajes con música, porque eso también llama a la gente. La idea es que ese apoyo no se acabe y que, a través del arte, sigamos recordando a las personas, que aún ­hace falta ayuda para la Costa”, explica Estrella.

La Tunda compartió escenario en ese evento con otro grupo similar: Ochún. Compuesta por más de una veintena de músicos y bailarines, esta agrupación recorre las tradiciones negras de Ecuador y Colombia, pues tiene integrantes de ambos países y su sede está ubicada en Carapungo, en Quito.

Ambas bandas están trabajando juntas en la búsqueda de espacios para seguir promocionando las danzas negras, pues “la gente no se puede olvidar de lo importante que es esta tradición para el país”.

El grupo Taribo es de Esmeraldas está en la capital haciendo varias presentaciones con el objetivo de hacer visible la cultura afrodescendiente del Pacífico.

Esta banda, que nació en el 2009, visitó dos escenarios quiteños el pasado fin de semana, y también busca espacios para promover su música y puesta en escena.

De acuerdo con Estrella, estos tres grupos, los mayores representantes del arte de Esmeraldas, participarán en el Verano de las Artes Quito (VAQ) y antes de esas funciones, que se celebran cada año en agosto, esperan seguir confirmando presentaciones independientes en la ciudad.

La solista Karina Clavijo también ha hecho presentaciones en Quito después del terremoto. Esta artista, cuya familia es oriunda de Esmeraldas, hace música costeña con marimbas y con guasás, que evocan las tradiciones ancestrales de la provincia. Sus funciones también cuentan con bailarinas afro.

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