4 de septiembre de 2017 14:35

Sondeo: ¿Qué se debe hacer con la pesca decomisada del buque chino?

Los peces están congelados y amontonados hasta el techo de la bodega de la embarcación. En el cargamento hay tiburones silky y tiburones martillo. Foto: cortesía Armada.

El ministro del Ambiente Tarsicio Granizo anunció que los tiburones hallados en el barco chino capturado en Galápagos serán arrojados al mar. Foto: cortesía Armada.

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Redacción Elcomercio.com

El pasado lunes, 28 de agosto de 2017, el ministro del Ambiente Tarsicio Granizo anunció que los tiburones hallados en el barco chino Fu Yuan Yu Leng 999 serán arrojados en alta mar. Esto luego de que sus tripulantes fueran sentenciados a prisión por haber ingresado ilegalmente a la Reserva Marina de Galápagos. 

La disposición de que la carga sea arrojada al mar la dio la jueza de San Cristóbal Alexandra Arroyo. Los 6 623 tiburones hallados, algunos de ellos pertenecientes a especies amenazadas o en peligro de extinción, representan cerca de 300 toneladas de peso. De estas, entre cinco y ocho ya fueron destruidas al inicio del juicio. 

La Fuerza Aérea y las Fuerzas Armadas de Ecuador ya realizan una coordinación para arrojar la carga en el mar, fuera de Galápagos. Sin embargo, ¿es esa la mejor opción?

Investigadores de la Escuela Politécnica del Litoral (Espol) creen que desechar la pesca al mar no es una medida amigable con el ambiente. Ellos son Franklin Ormaza y Jerry Landívar

Existen reglamentos como el de la Comisión Interamericana del Atún Tropical, que prohíben arrojar las capturas al océano con el fin de evitar la contaminación del mar. 

Ormaza considera que al no saber cuál fue la cadena de custodia de las especies halladas en el Fu Yuan Yu Leng 999 desde su muerte hasta su descubrimiento no se debe arrojar la carga de vuelta al océano, pues esta puede contener virus o bacterias.

El desconocimiento de la cadena de custodia impide, de igual manera, que sirva para el consumo humano. Por ello, para el especialista, la solución es incinerar las especies.

Con esta medida discrepa Landívar, master en Ciencias Ambientales y profesor de la Espol, quien tampoco está de acuerdo con que la pesca sea arrojada al mar. Él afirma que es "materia orgánica muerta que podría impactar". 

Él, en cambio, propone que con la pesca incautada se elabore harina de pescado con el fin de producir alimento balanceado animal y así tratar de aprovecharla.

Sin embargo,existe legislación que establece que solamente ciertas especies pueden utilizarse para hacer harina de pescado y el tiburón no es una de ellas. Además, la producción de este producto tiene reglamentaciones y para poder realizarlo se debe conocer desde el inicio de la pesca, los métodos de la captura de los animales, entre otros. 

La producción de harina de pescado también fue descarada por el Ministro del Ambiente quien el pasado 28 de agosto aclaró que no se podía dar otro uso a la carne de los ejemplares, precisamente porque no se conoce la condición sanitaria de la misma. Insistió en que "Los protocolos internacionales recomiendan destruir la carga". 

Walter Bustos, director del parque Nacional Galápagos, afirma que los congeladores del Fu Yuan Yu Leng han estado encendidos desde su retención las 24 horas con el fin de mantener la carga en buen estado. Además, asegura que se hará un análisis de la misma para que no produzca contaminación

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