31 de January de 2015 22:59

Los robots incorporan características para leer el pensamiento

El prototipo de la planta carnívora, ubicada en la segunda sala, se mueve y emite sonidos con base en sensores. Foto: Galo Paguay / EL COMERCIO

El prototipo de la planta carnívora, ubicada en la segunda sala, se mueve y emite sonidos con base en sensores. Foto: Galo Paguay / EL COMERCIO

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Isabel Alarcón

Robots que leen el pensamiento, plantas carnívoras, insectos gigantes y órganos artificiales son elementos que no pueden faltar en las películas de ciencia ficción, pero que ahora ya son una realidad.

Los objetos animados de distintos tamaños y formas están distribuidos en las tres salas que forman parte de la exposición itinerante de robótica ‘Caja de Robots- Aventura Androide’, que se realiza en el centro comercial El Condado, donde todas las máquinas fueron fabricadas en el país.

La luz tenue y la niebla, creada por uno de los objetos expuestos, complementa el ambiente futurista donde personajes disfrazados de científicos reciben a los asistentes y los transportan a una “jungla de criaturas cibernéticas”.

Un prototipo de riñón y un corazón artificial son las primeras imágenes que se observan al ingresar. Diego Valarezo, director de la empresa Robitz, explica que estos son un avance importante para la medicina, ya que en el futuro podrán ser el sustituto de un órgano vital.

En la siguiente sala se encuentra una de las mayores atracciones, el robot que puede comunicarse telepáticamente con las personas. Los técnicos explican que esto se logra con la lectura de las señales que emite el cerebro a través de un encefalograma.
 
Los asistentes deben colocarse un cintillo que contiene el aparato sobre la parte frontal de la cabeza, pues en esta zona se desarrollan los pensamientos “abstractos y espaciales”.

El instrumento lee las ondas que se generan en el cerebro y así se activa un controlador electrónico dentro del robot, que se mueve de acuerdo con el pensamiento, la única condición es que deben ser órdenes “positivas”, de lo contrario, el androide se apagará.

Según Valarezo el robot es una muestra de los avances que pueden estar dirigidos para personas con discapacidad o para quienes perdieron alguna extremidad ya que usando este mecanismo, los brazos o piernas artificiales estarían controlados por el pensamiento. El sistema incluso les permitiría caminar y moverse sin la ayuda de otros.

Además, explica, son productos que se vienen desarrollando desde hace varios años y en esta oportunidad se pueden hacer visibles al público, al igual que los demás robots que antes se utilizaban únicamente en las empresas y se fabricaban bajo pedido.

Este es el caso de Jupe, conocido como el “robot inteligente”. Gracias a su sistema de visión artificial puede sentir la presencia de alguien o algo a su lado y lo esquiva, evitando accidentes que son comunes en los procesos industriales. También puede controlar su fuerza al sostener objetos con sus manos, por ello no se descarta su uso en las actividades relacionadas al uso en el hogar.

El prototipo de la planta carnívora, ubicada en la segunda sala, se mueve y emite sonidos con base en sensores.

Jupe es el robot más “sofisticado” de la feria y es recomendado para procesos industriales. Foto: Galo Paguay / EL COMERCIO

Jupe se maneja con controles manuales a través de la conexión a la Internet, además es el robot que capta la atención de los más pequeños en la exposición, por su relato en el que cuenta que fue un niño que nació con un ojo y después de un accidente fue reconstruido como una máquina.

La máquina cuenta con un ­láser y una cámara que le permite observar en 2D. Es la más sofisticada del sitio ya que desde hace cuatro años el equipo de técnicos continúa mejorando sus funciones.

El director de Robitz explica que el tiempo que se emplea en la fabricación de cada robot es distinta, en algunos tardaron un mes, mientras que en otros un año.

Además, es un trabajo en conjunto entre diseñadores, programadores y los encargados de la parte eléctrica.
 
En la sala también se exponen androides, como Yori, de quien Jhony Villacis se encargó de su montaje para lograr que hiciera ‘el baile del robot’ junto a los asistentes. Por otro lado, los insectos gigantes y la planta carnívora reaccionan de acuerdo con los sensores instalados en sus extremidades.

La intención del evento es demostrar que las personas y las máquinas no son conceptos tan distantes, “somos un robot muy avanzado”, afirma Valarezo, y “estamos entrando a otra etapa de la evolución”.

​En contexto
La exposición se llevará a cabo durante el mes de febrero en el centro comercial El Condado. El precio de las entradas es de USD 4 para adultos y USD 3 para niños. La feria empieza a las 09:30 y termina a las 20:00, de lunes a jueves, y a las 21:00 los fines de semana.

CIFRAS

30 Androides 
pequeños son utilizados para la exposición y para los cursos que se dictan en el evento.

10 Robots 
grandes forman 
parte de la exhibición destinados para ­procesos industriales 
y del hogar.

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