4 de mayo de 2016 00:00

Las plataformas digitales se consolidan como fuente de ingresos e información para músicos ecuatorianos

GUANACO MC Blasfemia. El rapero ecuatoriano sacó a la venta ediciones limitadas y numeradas de este vinilo para que cada fan tenga una pieza única.  ueyes  de madera  APIS. El disco de vinilo incluye algunas de las pinturas originales del artista Teo Mons

El disco de vinil ha demostrado su eficacia en mercados europeos lo que refleja el apetito de los consumidores por un sonido de alta calidad. Foto: Archivo / EL COMERCIO

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Alexander García
Redactor (I)

Tras un ‘empate técnico’, menos de medio punto porcentual que las ventas de música digital le tomaron por primera vez a las físicas en 2014, la ventaja se acentuó a nivel mundial en el 2015. El 45% de los ingresos del año pasado corresponden al formato digital y el 39%, al formato físico.

Los ingresos de la industria musical alcanzaron los USD 15 mil millones el año pasado, un 3,2 por ciento más que en 2014.
Un 14% de las ventas corresponden a los derechos de autor (uso en emisoras y sitios públicos) y el otro 2% al uso de la música en publicidad, cine, juegos y televisión.

Las cifras las generó la Federación Internacional de la Industria Discográfica (IFPI), presidida por Plácido Domingo, que público su informe anual el pasado 12 de abril.

El incremento del 10,2 por ciento en los ingresos digitales hasta USD 6,7 millardos -frente a los USD 5,8 millardos, de los discos físicos- fueron impulsados por un fuerte aumento del 45,2 por ciento en los réditos procedentes del ‘streaming’.

El ‘streaming’ es el servicio que brindan plataformas como Spotify, Deezer y Napster que se caracterizan por la transmisión de música de flujo continuo por artistas, listas y preferencias -en modo radio si se quiere-, y que aventajan al formato de la descarga digital que ofrecen sitios como Apple o iTunes Store.

A la cantante guayaquileña Mirella Cesa le sorprende la penetración de su último sencillo ‘A besos’, que canta a dúo con el cantante puertorriqueño Sie7e, en el que fusiona su pop andino con toques de reggae y sonidos electrónicos urbanos.

El tema se posicionó en las listas virales de Spotify en Ecuador, Panamá, Guatemala y hasta en un listado del verano europeo. Con Sie7e ofreció dos conciertos en Nueva York. Y en los últimos tres meses Cesa ha visitado Bogotá, Caracas, y Miami gracias al tema.

“Es bonito ver que tú música trasciende fronteras. Con Spotify hemos advertido que una balada como ‘Se acabo el amor’ está sonando en la Costa colombiana: en Barraquilla, Cartagena, Sincelejo y Valledupar”, contó la cantante. Cesa sigue creyendo en el disco físico y prepara un nuevo álbum con sus últimos temas, entre ellos La buena fortuna.

Las plataformas musicales se han convertido en una fuente de ingreso nueva y constante para los artistas, dice Darío Castro, vocalista y líder de la banda quiteña Verde 70. “En nuestro caso, los ingresos en digital están a la par con las ventas del disco, pero creo que poco a poco las van a superar y se podrían llegar a equiparar con las regalías de autor”.

El contenido de tres de los cuatro discos de Verde 70, grupo con 18 años de historia, ha sido publicado en más de 40 plataformas digitales a nivel mundial. Con Spotify han conseguido que su música suene en México, Argentina y en Estados Unidos.

Ten cuidado, uno de los últimos temas, sonó mucho más en México que en Ecuador. El 75% de los tres primeros meses de escucha correspondieron a México.

Castro ha visto como la escucha en streaming gana cada vez más terreno frente al otro modelo digital: la descarga. Los ingresos por descarga cayeron en 2015 en un 10.5% a nivel global, según la IFPI.

Jorge Asanza, director de Radar Music, una agencia de promoción y distribución musical, dice que si bien el ‘streaming’ genera un rubro mucho menor a la descarga o la compra de un disco, tiene la bondad de que si la música tiene seguidores generará ingresos constantes mensuales a largo plazo.

“La gente quiere pagar menos y obtener más. Con ocho dólares mensuales se puede escuchar toda la música del mundo sin necesidad de descargarla”, dijo el mánager.

Entre los servicios que ofrece Radar Music está el de “agregador”. Es un intermediario entre los artistas y 43 plataformas –entre ellas Google Play o Amazon-. Conoce los protocolos técnicos y dispone de la tecnología para subir la música bajo unos parámetros requeridos. La firma trabaja en Ecuador con bandas como Capital Clan, Swing Original Monks o Guanaco.

Asanza dice que otra de las ventajas de las plataformas es la data que proporcionan pues especifican a los artistas en qué país los escuchan, cuándo, cuántas veces y a través de qué medios.

La información resulta valiosa para planes de promoción o giras.
“La internacionalización tiene muchas etapas, pero esta puede ser una de ellas”, apuntó el líder de Verde 70. La evolución tecnológica ha ampliado las posibilidades, el alcance de la música y ha desdibujado las fronteras. La industria es ahora predominantemente digital.

Datos
- Los ingresos de formato físico disminuyeron en 2015, aunque a un ritmo más lento que en años anteriores, cayendo un 4,5% frente al 8,5% en 2014 y 10,6% en 2013.

- Los ingresos digitales representan ahora más de la mitad del mercado de la música grabada en 19 mercados.

- En 2015, un adicional de cuatro países vieron como los ingresos digitales cruzaron el umbral del 50%, entre ellos Colombia, Nueva Zelanda, Filipinas y Taiwán.

- América Latina fue, por quinto año consecutivo la región con mayor nivel de crecimiento de los ingresos de música grabada (11,8 por ciento). Los ingresos digitales subieron un 44,5 por ciento, más de cuatro veces el promedio global.

- El modelo de consumo por ‘streaming’ (transmisión de flujo continuo) aumentó en un 80,4 por ciento en Latinoamérica. Los dos mayores mercados siguen siendo Brasil y Argentina.

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