15 de febrero de 2015 20:27

La vida de los niños que viven con síndrome de Asperger

La terapia se enfoca en mejorar las habilidades sociales de los niños con este trastorno. Foto: Cortesía / Fundación Asperger Ecuador

La terapia se enfoca en mejorar las habilidades sociales de los niños con este trastorno. Foto: Cortesía / Fundación Asperger Ecuador

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Redacción Sociedad

El síndrome de Asperger afecta a 3 de cada 1 000 niños en el mundo, según datos de la Fundación Asperger Ecuador. En el país no hay datos por la falta de diagnósticos precisos.

El hijo de Katiuska Zambrano, de 15 años de edad, fue diagnosticado con el síndrome de Asperger a los 6 años. Sus padres observaron señales de una inteligencia superior, tenía un vocabulario sumamente amplio. “Cuando tenía esa edad yo pensaba que me topaba con un chico sumamente inteligente.
Pero cuando ya fue a la escuela mi hijo no interactuaba con los demás niños. Siempre estaba muy triste y llorando”, recuerda su madre, Katiuska Zambrano. Presentaba mucha dificultad para entender las bromas en doble sentido, una característica particular de este trastorno.

El síndrome de Asperger pertenece al grupo de Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD) y al grupo de Trastornos del espectro autista.

Las personas con Asperger suelen concentrar su atención obsesivamente en un solo objeto o tema. No es extraño que aprendan a leer solas a temprana edad, explica Claudia Amat, de la Fundación Asperger.

El pequeño aprendió a leer por sí solo a los 2 años. “Estos chicos pueden presentar muchas habilidades, leer pronto, ser muy buenos en matemáticas, otros son muy buenos en música, en arte. Tienen obsesiones especificas; por ejemplo con dinosaurios y saben todo de dinosaurios y se vuelven como unos sabios en las materias específicas”, afirma Amat.  

Katiuska empezó a buscar respuestas. Visitó un sinnúmero de psicólogos pero no supieron darle un diagnóstico. En internet encontró el síndrome de Asperger y las características que se enumeraban correspondían en un 99% a las de su hijo. Recibir el diagnóstico fue tranquilizador “más que nada porque podíamos empezar con terapias que le podían ayudar”.

En el caso de su hijo, sus intereses iban enfocados al razonamiento lógico y a los rompecabezas. Hoy en día está en un colegio inclusivo cursando el décimo año de educación básica y su madre afirma que su desempeño es excelente.

Uno de los problemas que enfrentan los niños con este síndrome se expresa en lo educativo. Las instituciones no están preparadas para ofrecer una educación adecuada y diferenciada, de acuerdo con el tipo de necesidades que presentan los chicos.

Además tienen problemas para establecer relaciones interpersonales. “Tienen dificultades para socializar y tener amigos. Probablemente ellos lo intentan pero no saben cómo”, afirma la doctora Carolina Espinosa Jara, directora del Centro Psicoterapeutico Anzus.

El hijo de Katiuska no reconocía los estímulos de la misma forma que los niños de su edad y le resultaba difícil establecer relaciones con otras personas. Luego de varias terapias, ha mejorado su capacidad de relacionarse y también participa de las bromas que hacen sus padres y familiares.

Si bien no existe una causa única para el desarrollo de este síndrome, se piensa que puede haber un componente genético involucrado. El diagnóstico de este trastorno es complicado porque no existe una prueba física determinante. Por esta razón se buscan comportamientos que correspondan con el cuadro de Asperger, como contacto ocular anormal, retraimiento, no voltearse al ser llamado por el nombre, falta de juego interactivo, falta de interés en los compañeros, entre otras conductas.

Muchas veces el síndrome se confunde con problemas de aprendizaje y los diferentes tipos de autismo.

La Sociedad Americana de Autismo indica que los síntomas pueden empezar en los primeros meses de vida.

El diagnóstico temprano es ideal para que los niños con síndrome de Asperger puedan tener mejor desarrollo académico y personal.

Espinosa explica que en estos casos el tratamiento que se le debe dar al paciente es que le ayuden a mejorar sus habilidades sociales y una opción es a través del juego.

Una terapia integral no se limita únicamente a los pacientes sino a su círculo social. Al tratar pacientes con Asperger el rol de los padres es fundamental para que los niños sientan que están siendo comprendidos y no se sientan aislados.

Por otro lado, los especialistas indican que es importante trabajar con los colegios para darles herramientas que permitan potenciar las habilidades de los niños.

En contexto
El 18 de febrero es el Día Internacional del Síndrome de Asperger, una fecha creada para dar especial atención a quienes viven con este trastorno. En el Ecuador hay una organización dedicada a brindar apoyo a los niños y sus familias en el área académica y psicológica.

Salud


Diagnósticos incorrectos pueden retrasar el desarrollo de los pacientes con el trastorno

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