16 de enero de 2015 17:00

Cachorras rottweiler fueron víctimas de un vacío en el traslado de mascotas

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Gabriela Balarezo
Redactora

Cuando llegaron al Centro de Adiestramiento Canino, en el norte de Quito, pesaban 11 y 12 kilos. Eso fue el 1 de diciembre de 2014 a las 16:00. El veterinario y dos miembros de la institución las retiraron de las bodegas de la aduana y las trasladaron.

Estaban sucias, presentaban un proceso seborreico y dermatitis alérgica con lesiones en el pelaje. Según constató el veterinario Julio Castro- en el momento en el que ingresaron en el centro- también tenían estrés de perrera y estaban deshidratadas.

Dos semanas después, las cachorras rottweiler que captaron la atención de medios y activistas por haber permanecido 11 días en las bodegas de la aduana- en el aeropuerto Mariscal Sucre- ya se habían adaptado a la vida del establecimiento de la Policía y habían engordado cuatro kilos.

Según Javier Vargas, director del área de Sanidad Animal de la Agencia Ecuatoriana de Aseguramiento de la Calidad del Agro (Agrocalidad) este es un caso aislado, es decir, es la primera vez que mascotas que llegan de otro país son trasladas de las bodegas de la aduana a otro establecimiento para cumplir un periodo de cuarentena.

Esto sucedió porque Gabriel Carrión, quien estaba a cargo del traslado de los animales, tuvo problemas con uno de los requerimientos: el certificado de exportación de la institución homóloga de Agrocalidad en el país de origen de las cachorras. Este es un certificado que la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) exige a nivel mundial.

Las cachorras aterrizaron el la capital ecuatoriana, vía Frankfurt (Alemania). Viajaron en la aerolínea Iberia y después de constatar que faltaba el certificado de sanidad pertinente fueron retenidas.

Sin el documento no podía abandonar las bodegas de la aduana, con lo que este espacio se convirtió en su hogar temporal. Aunque Carrión asistía a diario para alimentarlas y sacarlas a hacer sus necesidades, los estragos del encierro no tardaron en manifestarse, al noveno día dejaron de comer y bajaron de peso.

Carrión expresa que las bodegas de la aduana, construidas en las proximidades del aeropuerto, no son adecuadas para albergar mascotas (que a la final son miembros de la familia en la mayoría de los casos).

El que las cachorras hayan permanecido tanto tiempo en tales condiciones exhibe un vacío en lo referente al traslado de animales. Además, hace notar el hecho de que en el país no existen centros de cuarentena para mascotas -como ocurre en otras naciones del mundo- , afirma el amante de los animales.

Paralelamente a las visitas del encargado, personal de Agrocalidad, incluso el mismo director, se acercaron periódicamente a las bodegas para monitorear el estado de las recién llegadas.

Javier Vargas, de Agrocalidad, afirma que si bien no existen guarderías o centros de cuarentena en Ecuador, es un proyecto que esperan concretar a futuro y que está dentro de sus planes. Mientras tanto tienen acuerdos con otras instituciones públicas para aprovechar sus espacios para este tipo de situaciones.

El origen el problema, según Vargas, reside en el incumplimiento de la normatividad. Desde el hecho de que las perras, que ya habían cumplido los tres meses, viajaron compartiendo un solo canil (de 1,30 metros), hasta las inconsistencias en los papeles.

Vargas señaló que el encargado del traslado de las mascotas presentó certificados de sanidad de tres países diferentes. El primero de los cuales, el de EE.UU., fue rechazado por la institución homóloga. Finalmente se remitió uno de Eslovaquia y ambas partes están a la espera de una respuesta oficial desde la nación europea.

Gabriel Carrión asumió la culpa por la confusión con los documentos y aclara que respeta las reglas y el proceso de Agrocalidad, sin embargo cree que un error humano no puede ponerse por encima del bienestar animal.

A pesar de la permanencia alargada de las rottweiler en las bodegas de la aduana, la decisión de trasladarlas a un establecimiento con mejores condiciones es muestra de que en Agrocalidad los procesos están cambiando y se está priorizando el buen estado y la salud de los animales.

Lorena de Sánchez, directora de Protección Animal Ecuador (PAE), que estuvo todo el tiempo al tanto del caso de las cachorras, considera que es notorio que en la institución se están implementando mejoras. Años atrás, recuerda, ni siquiera el trato a los dueños de las mascotas era bueno.

Aunque Carrión alega que cuando dio a conocer la situación de las perras recibió comentarios de usuarios que habían afrontando situaciones similares, no hay registros concretos de éstos. De hecho, las dos cachorras fueron las únicas mascotas retenidas por problemas de documentación en todo el 2014.

De 1 494 mascotas- entre ellas 1 370 perros- que arribaron a Ecuador el año pasado solo dos, las rottweiler, tuvieron problemas para salir de las bodegas de las aduanas. En años pasados han sucedido inconvenientes con gatos, loros y conejos según relatan Carrión y la directora del PAE sin que existan pruebas en papel que los respalden.

El mayor Santiago Lozada, a cargo del Centro de Adiestramiento Canino, se ha asegurado de darles el mejor trato posible a las perritas. Las huéspedes del lugar comen dos veces al día- un alimento prémiun, se les administra dosis diarias de vitaminas y minerales y fueron vacunadas.

Todos los gastos han corrido a cargo del Centro de Adiestramiento asegura el Mayor Lozada y cuenta que en una sola ocasión los encargados de su traslado fueron a visitarlas. Al respecto, Carrión señala que una vez reciban la factura con los detalles de los consumos realizarán el pago pertinente y que las visitas se han realizado en medida de las posibilidades.

El destino de las cachorras todavía es incierto. En casos como estos hay al menos tres formas de proceder, según Vargas: se puede optar por un reembarque y regresar a las mascotas a su lugar de origen, el sacrificio sanitario- que realiza en situaciones en las que el animal representa un riesgo y después de varios exámenes- y finalmente la donación a instituciones públicas.

Pedro Bermeo, representante del proyecto de Ley Orgánica de Bienestar Animal (LOBA) reconoce la apertura de Agrocalidad y considera que este incidente sirvió para sentar un precedente. En este sentido, la entidad gubernamental y los miembros de LOBA buscan trabajar en conjunto que las mascotas que arriban al país siempre reciban un trato digno.

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