6 de julio de 2016 00:00

La marimba cromática abre nuevos espacios

Alberto Castillo es profesor de marimba cromática en el Conservatorio de Música de Esmeraldas.

Alberto Castillo es profesor de marimba cromática en el Conservatorio de Música de Esmeraldas. Foto: Marcel Bonilla / EL COMERCIO

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 2
Marcel Bonilla
Redactor
(F - Contenido Intercultural)

Los abuelos de Elvis Valencia, marimbero de la agrupación África Negra, tocaban canciones de la cultura afroesmeraldeña como Guabaleña y Fabriciano, con una marimba sencilla de 24 tablas.

Ese era el instrumento que, acompañado del bombo y del cununo, reunía a los habitantes de su comunidad, en el norte de Esmeraldas, para disfrutar de la marimba, junto al río Ónzole, cantón Eloy Alfaro.

A inicio de los 80, se empezó a usar la marimba cromática- tradicional o de doble teclado, compuesta de 24 tablas, pero de dos pisos en forma de piano. Y aunque los grupos folclóricos de Esmeraldas no han dejado de usar la marimba pentatónica o de un teclado, la cromática (doble teclado) se usa mucho más en las presentaciones, por las facilidades para fusionarse con otros ritmos.

En San Lorenzo, por ejemplo, se cultiva la danza afroesmeraldeña, oralidad ancestral, construcción y entonación de la marimba, como parte de la tradición. Larry Preciado es director de la agrupación salsera Larry Son, y usa la marimba doble en sus fusiones de marimba-salsa, porque le permite acoplar una variedad de sonidos que se acompañan con la guitarra e instrumentos de viento como el saxofón. “Los músicos hemos encontrado algunas alternativas armónicas y melódicas en la marimba de doble teclado, que en la marimba tradicional no la podemos conseguir”, asegura.

Con la marimba doble se puede tocar todo tipo de ritmo, por ejemplo: trova o boleros. Eso es lo que se hace con los estudiantes de instrumentos ancestrales del Conservatorio de Música de Esmeraldas; no solo tocan música de la tradición sino ritmos tropicales y contemporáneos acompañados de violines y violonchelos.

Lucrecia Ayoví aprende a tocar marimba y dice que la cromática es difícil, pues se necesita de mucha concentración para poner las notas musicales en las teclas de forma correcta. Las clases de marimba se realizan con un máximo de cinco estudiantes, para que puedan aprender a fondo.

El profesor de marimba en el Conservatorio de Música en Esmeraldas, Alberto Castillo, explica que a través de los dos teclados se puede tocar con facilidad las notas musicales ­leyendo partituras.

Actualmente, los 30 niños que se preparan en marimba también aprenden a leer partituras, algo que hace 30 años no se hacía; solo se tocaba de oído, como lo hacía José Nazareno, referente del canto del pueblo afroesmeraldeño.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)