30 de January de 2015 16:12

Un paraíso de ultralujo que se levanta en el océano Índico

El mar del arrecife coralino forma parte del equipamiento de las áreas comunitarias. Foto: www.themimillardare.co y www.yumeirah.com

El mar del arrecife coralino forma parte del equipamiento de las áreas comunitarias. Foto: www.themimillardare.co y www.yumeirah.com

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Redacción Construir (I)
construir@elcomercio.com

Rodeado por la belleza exótica del océano Índico, el Jumeirah Dhevanafushi Hotel es lo más parecido al paraíso. Así lo promociona su website: www.jumeirah.com.

Este hotel siete estrellas se emplaza en el atolón Gaafu Alifu de las Islas Maldivas, a 400 kilómetros de la capital, Malé. Es una zona privilegiada, pues está rodeada de arrecifes de coral vírgenes.

El complejo del hotel, explica https://www.themilliardaire.co, tiene un concepto único compartido entre dos islas. La principal ocupa una superficie de 44 000 m² y el ‘Ocean Pearls’ -una colección exclusiva de villas sobre el agua- que se encuentra a 850 metros de la isla principal, justo en el corazón del océano y rodeado de arrecifes de coral puros.

La planificación fue del arquitecto nacido en Sri Lanka, Geoffrey Bawa, uno de los arquitectos asiáticos más importantes e influyentes del siglo XX. La construcción corrió a cargo por Blink Design Group con sede en Bangkok.

Las condicionantes del diseño fueron crear un exclusivo ‘resort de dos islas’ que aglutinen los conceptos de una boutique de lujo y el espíritu de una isla privada en un ambiente discreto y atractivo, con servicios personalizados y exclusividad al máximo nivel.

En Jumeirah Dhevanafushi, los huéspedes pueden disfrutar de dos tipos principales de residencias: Revive y Santuario. Cada una posee una selección de impresionantes vistas de la isla o el océano.

Magníficamente diseñado, con suelos de madera color miel y techos altísimos, el tamaño de cada habitación es acentuado por motivos arquitectónicos tradicionales de las de Maldivas. Los huéspedes son mimados con su propia piscina, acceso a la playa privada y los jardines. También poseen una cama Queen en una terraza al aire libre.

El hotel posee también tres ‘santuarios de playa’. Cada uno ofrece dos dormitorios con sus propias zonas de baño e hidromasajes y un acceso directo a la zona del maxibar.

¿Cómo llegar? Con un corto vuelo comercial o en un hidroavión expreso.

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