14 de julio de 2018 00:00

Julio, un mes para aprender teatro

Un grupo de niños aprende sobre la expresión corporal en el taller que realizan en el Patio de Comedias

Un grupo de niños aprende sobre la expresión corporal en el taller que realizan en el Patio de Comedias. Foto: Julio Estrella/El Comercio

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Con la llegada de la etapa vacacional, la oferta de espacios recreacionales se incrementó. Una de estas actividades son las artes escénicas, una opción que, si se la practica a temprana edad,ofrece algunos beneficios como mejor expresión en público, mayor concentración y estimula a la creatividad.

Según Tanya Benítez, del grupo de teatro La Muralla, los talleres que realizan buscan activar otras zonas del cuerpo, lo que le permitirá saber cómo moverse en determinados espacios. “Con los niños trabajamos a partir de la lectura de historias, para introducirlos en los personajes a través de emociones y sentimientos”, dice.

En los talleres que Benítez imparte en el Patio de Comedias, ella trabaja desde los relatos teatralizados. A un grupo de niños, entre los cuatro y siete años de edad, se les relata un cuento donde los personajes son un padre, una niña y un monstruo imaginario.

Los niños participan en el relato; con su imaginación, le van dando forma al monstruo del cuento. Unos dicen que tiene cabeza de gallo y un canto espeluznante, mientras que otros mencionan que tiene el cuerpo de un toro, pero que era de color blanco.

Para Benítez, este ejercicio despierta la creatividad de los niños. Además ayudar al desarrollo de la motricidad fina, ya que, 30 minutos antes de culminar la clase, los participantes dan forma al monstruo de su imaginación al moldearlo en arcilla y luego colorearlo.

Al final del taller se presenta una obra, cuyo guión se va trabajando cada día, dependiendo de las características de cada niño. “Se busca hacer una adaptación de cuentos clásicos como ‘El traje nuevo del emperador’, ‘El soldadito de plomo’, o leyendas quiteñas como la de Cantuña”.

Para Luis García, director de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo de Pichincha, las artes escénicas constituyen un espacio ideal para revitalizar los saberes ancestrales que poseen cada uno de los territorios.

Ellos implementaron, desde hace dos meses, la Escuela de Formación de las Artes (Efan), un proyecto que busca capacitar a nuevos talentos en la danza, teatro, música, fotografía y artes plásticas. De momento funcionan en siete extensiones: Rumiñahui, Cayambe, Conocoto, Pedro Vicente Maldonado, Alangasí, Mitad del Mundo y Mejía. Esperan extender el proyecto hacia el cantón Pedro Moncayo.

Cayambe fue uno de los cantones en los cuales se inició el proyecto. Fueron 20 niños quienes, bajo la dirección de Ana María Moncada, montaron una obra referente a la cosmovisión que ellos tienen sobre el Aya Huma y su relevancia dentro del imaginario local. “Estos ejercicios permiten que los niños se acerquen hacia su cultura y la valoren mejor”, añade García.

Precisamente, para motivar al desarrollo de las artes, la Secretaría de Cultura del Municipio entregó en comodato al CCE Núcleo de Pichincha el espacio donde se desarrolló la conferencia de las Naciones Unidas, Hábitat III, en el Parque de El Arbolito. Se tiene prevista su inauguración el próximo 20 de julio, como el Pabellón de las Artes de Quito.

Julio, además, será un mes de opciones teatrales para los adultos. En la Casa Toledo, se presentará hasta el 22 de julio la obra Divorciadas, evangélicas y vegetarianas, bajo la dirección de Carlos González.

En el Teatro del Scala Shopping, hasta el 2 de septiembre se presentará la obra ¿Bailamos...? protagonizada por Toty Rodríguez y Eduardo ‘Mosquito’ Mosquera.

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