16 de diciembre de 2017 00:00

Illagua muestra su páramo colorido

La comunidad Illagua Chico está localizada en medio de paisajes verdes y del páramo que abastecen de agua a las poblaciones. Fotos: Modesto Moreta / EL COMERCIO

La comunidad Illagua Chico está localizada en medio de paisajes verdes y del páramo que abastecen de agua a las poblaciones. Fotos: Modesto Moreta / EL COMERCIO

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Modesto Moreta
Coordinador 
(F-Contenido Intercultural)

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Disfrutar de una trucha frita, al vapor, asada y acompañada con habas, choclo, mellocos y papas cocinadas, un vaso de chicha de cebada.

Es uno de los servicios turísticos de los habitantes del sector La Hondonada de la comunidad Illagua Chico en la parroquia Quisapincha, en el sur de Ambato.

Otras opciones son distraerse con la pesca deportiva, hacer caminatas, cabalgatas y compartir de las tareas agrícolas. Ya en el páramo es posible el avistamiento de aves como el curiquingue, el águila, los guarros, el lobo, el conejo y sorprenderse con los paisajes.

Para arribar al pequeño poblado se debe circular por un tramo de la vía asfaltada Ambato-Quisapincha durante 20 minutos y otro de tierra apto para un vehículo todoterreno.

En el lugar cinco familias trabajan en el proyecto de turismo comunitario y de crianza de truchas. Se inició hace cinco años y es uno de los principales ingresos económicos de los habitantes de este sector de Tungurahua.

En el lugar se prepara el caldo de gallina criolla y el cuy asado, habas con choclo y papas cocinadas y queso, los principales platillos andinos de esa zona ubicada a 3 600 metros sobre el nivel del mar.

Dos guías nativos conducen a los turistas por estos estrechos senderos que unen a tres criaderos con más de 20 000 truchas.

Explican sobre la crianza y cosecha de este pez de agua dulce que crece en una serie de piscinas conectadas entre sí y a las que nunca les falta el agua, pues es lo que más abunda en el sector.

Los comuneros de La Hondonada también comparten sus alimentos en la pambamesa. Están dedicadas a la agricultura y la crianza de truchas.

Los comuneros de La Hondonada también comparten sus alimentos en la pambamesa. Están dedicadas a la agricultura y la crianza de truchas.

Diego Lasluiza es uno de los guías del proyecto de turismo intercultural denominado Kwichy Rumy (piedra de arcoíris en español). Cuenta que los buses salen de la estación del antiguo Centro de Mercadeo en Ambato cada 15 minutos hacia Quisapincha. Una vez en esta parroquia se alquila una camioneta hasta el sector la Hondonada; el trayecto cuesta USD 1,50. De ahí hay que caminar tres minutos.

Pese al intenso sol de la mañana, corre un viento helado ¡Amaneció helando!, dice Lasluiza mientras camina por las riberas del río Unavana que desciende del páramo en el cerro Wawapirishka (cargado un bebé). Lleva ese nombre porque en el lugar se encuentra una piedra gigante donde se observa la imagen de un bebé.

Lasluiza tiene una pequeña construcción similar a una choza. El techo es de paja y las gruesas paredes fueron reemplazadas por la madera donde descansan los visitantes.

Manuela, su madre, es parte del proyecto. Ella motiva a los visitantes a que practiquen las técnicas de la siembra y la cosecha de las habas, cebada mashua, los mellocos y las papas. “A la gente le gusta trabajar en la agricultura, hay algunas personas que no saben cómo se producen los alimentos y cuando vienen aprenden a hacerlo y se divierten. Además, compartimos historias de nuestras costumbres y tradiciones”.

A 10 minutos se encuentra la casa de María Pasochoa. Desde este sitio se observa al silencioso volcán Tungurahua, cuya cumbre aparece cubierta con hielo. Es más visible en estos días soleados.
En las tres piscinas cría 3 300 truchas. El kilo de este pez se vende en USD 3 el kilo.

Los sábados y domingos llegan los visitantes atraídos por el paisaje, el aire puro, para saborear los platos típicos y caminar hacia el páramo.

Otra de las alternativas es disfrutar con la comunidad de la tradicional pambamesa. Esta práctica ancestral consiste en tender una chalina sobre el piso y colocar los granos que cada una de las personas lleva. “Es una práctica que aún la mantenemos”, indica Francisco Lasluiza, de 55 años.

Tenga en cuenta

La temperatura en 
la zona fluctúa entre los 8 y los 15 grados centígrados. Es recomendable vestir ropa abrigada.

Los habitantes del sector son indígenas y hablan el kichwa y el español. Están ubicados a 40 minutos de Ambato.

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