28 de March de 2015 21:51

La mente humana, el nuevo control de mando para los dispositivos

El robot Camilo estará expuesto en la Feria Caja de Robots-una aventura androide, que se realiza en el Centro Comercial El Recreo, el 30 de marzo. Foto: Paúl Rivas / EL COMERCIO

El robot Camilo estará expuesto en la Feria Caja de Robots-una aventura androide, que se realiza en el Centro Comercial El Recreo, el 30 de marzo. Foto: Paúl Rivas / EL COMERCIO

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Isabel Alarcón

Mover un objeto, encender el auto, controlar un robot o comunicarse con otra persona a cientos de kilómetros de distancia son actividades que podrá realizar solamente con pensarlas y sin necesidad de introducir un dispositivo en su cerebro.

Electrodos colocados sobre el cuero cabelludo es la técnica no invasiva que se está desarrollando en la actualidad para lograr este objetivo.

Un estudio publicado en el Journal of Neural Engineering describe el proceso que llevaron a cabo un grupo de científicos de la Universidad de Minnesota (EE.UU) para dirigir un robot volador, utilizando la mente.

Las ondas cerebrales, conocidas como EEG, por sus siglas en inglés, son detectadas por los electrodos que se colocan sobre la cabeza de la persona.

Cuando existe un pensamiento relacionado a la movilidad, las neuronas en la corteza motora registran corrientes eléctricas. Estas se activan dependiendo del movimiento en el que se piense, explica Bin He, autor de la investigación.

Los cinco voluntarios del experimento tuvieron que aprender a controlar el movimiento en tres etapas. Primero utilizaron sus pensamientos para dirigir acciones en una dimensión, como desplazar el cursor sobre la pantalla, después 2D y por último en tercera dimensión para poder tener el control del helicóptero.

Según He, gracias a este estudio se puede conocer de dónde vienen las señales cuando el individuo se imagina los movimientos, lo que servirá para “controlar objetos voladores en tiempo real”.

Para el ecuatoriano Diego Valarezo, director de la empresa Robitz, estos avances permitirán que en el futuro la persona pueda realizar una búsqueda en la Web a través de las órdenes emitidas por el cerebro, o contestará su celular. Estos avances no demorarán más de 10 años en ser una realidad, por el rápido avance de la tecnología a escala mundial.

Un estudio de la Universidad de Harvard, realizado a finales del 2014, utilizó el mecanismo para comprobar que dos personas en distintos países se pueden comunicar a través de las señales que recoge este método no invasivo.

El mensaje fue transmitido por un código binario, que se procesa a través de una computadora y es enviado por Internet al receptor. Una vez que llega el contenido, el dispositivo lo convierte en impulsos que son captados por el cerebro del destinatario, en forma de destellos de luz.

“Aunque el receptor recibe una señal en base de luz, en lugar de una palabra, eso representa un gran paso adelante para la investigación telepática y neurológica biotécnica”, explicó Álvaro Pascual Leona, coautor de la investigación que fue publicada en la revista especializada PLOS One.

Estas tecnologías que parecen de ciencia ficción ya son posibles en sistemas interactivos que funcionan con electroencefalogramas.

En el país existen tres robots desarrollados por Robitz que pueden ser controlados con el pensamiento. Para utilizarlos la persona se coloca una banda que contiene sensores que se encargan de registrar los pensamientos en la corteza frontal y así empiezan a moverse.

Uno de estos, solamente percibe pensamientos positivos. Esto es posible detectar, según Valarezo, ya que dependiendo de lo que la persona esté pensando, se prenden diferentes partes del cerebro. “Si piensas algo feliz o alegre, podrá ser leído en el área donde se producen estas sensaciones, si piensas algo a futuro, esto se registrará en otra zona”.

Aunque en un inicio estos estudios se aplican en el área de entretenimiento, poco a poco se van a enfocar en la medicina, considera el director de Robitz.

Las personas con discapacidad eventualmente podrían utilizar este mecanismo para mover sillas de ruedas, controlar brazos robóticos o cualquier prótesis en el cuerpo.

Un descubrimiento reciente en este campo fue el del equipo de la Universidad Médica de Viena, dirigido por el investigador austríaco Christian Doppler, quienes desarrollaron una nueva técnica que logra transmitir un impulso neurológico hasta la prótesis. La mano biónica tiene sensores que responden a las señales eléctricas que envían los músculos.

La idea de que la medicina es independiente de la tecnología “no es tan cierta”, según Valarezo, ya que a futuro lo que va a suceder es que la “ciencia médica se convertirá en electrónica y electricidad”.

Robótica  

Los electrodos colocados en el cuero cabelludo registran los impulsos que se generan en el cerebro, para que la persona pueda comunicarse con el pensamiento

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