22 de January de 2015 22:11

La fusión de técnicas de actuación manda en Ecuador

Teatro experimental. Foto: Cortesía Piotr Zlamea

La fusión de las técnicas se evidencia en los diferentes tipos de teatro que se hacen en el país. En kla foto, teatro experimental. Foto: Cortesía Piotr Zlamea

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Redacción Cultura

Hablar de técnicas de actuación en Ecuador significa abrir un amplio panorama histórico y formativo del arte teatral del país.
En estos últimos tres años la oferta de talleres con actores y directores internacionales se ha multiplicado, los más recientes son los realizados por Steven Ditmyer -estudiante de Sanford Meisner- o Felicita Marcelli -integrante del Workcenter de Jerzy Grotowski y Thomas Richards-.

Para Santiago Villacís, actor y pedagogo teatral del Grupo Malayerba, esta tendecia bien podría enmarcarse en la búsqueda de un estilo actoral; el cual no existe en Ecuador, si se considera la historia teatral de países como Italia, donde para la consolidación de la Comedia del Arte la evolución de su teatro tomó aproximadamente 200 años.

Aun así cabe preguntar ¿qué técnicas predominan en el país?, ¿existe algún método predilecto por los actores nacionales?

El camino dramático tradicional ha marcado la trayectoria de la Escuela de Teatro de la Facultad de Artes de la Universidad Central del Ecuador, su herencia la debe a las propuestas del director escénico, actor y pedagogo ruso Konstantín Stanislavski.

Así lo apunta Diana Borja, actriz y gestora cultural, quien se formó inicialmente en dicha institución. Cuenta Borja que ya antes del establecimiento de la Escuela de Teatro de la UCE existía la Escuela de Arte Dramático de la Casa de la Cultura Ecuatoriana; quienes se basaron en los preceptos del director polaco Jerzy Grotowski.

No obstante, los años 90 marcaron órbitas distintas para el teatro en Quito. Las propuestas de Arístides Vargas, Charo Francés, Patricio Vallejo, Susana Nicolalde, Guido Navarro, Pepe Vacas, entre otros, abrieron un abanico diverso que traía consigo aprendizajes de distintas tradiciones.

Esto lo afirma el actor y director de actores Christoph Baumann; cuya formación va desde las vertientes polacas de Grotowsky,como las de maestros rusos y franceses (Jacques Lecoq).

Él considera que no hay una técnica que predomine en la capital, en particular el interés en sus clases se vuelca a la búsqueda de “las leyes generales profundas de la creatividad teatral”. Baumann señala que en el caso quiteño han existido escuelas y laboratorios teatrales muy diversos como para determinar una manera preferencial de trabajar.

Juan Coba, director del  grupo guayaquileño Arawa. Foto: Santiago Arcos/ EL COMERCIO.

Juan Coba, director del grupo guayaquileño Arawa. Foto: Santiago Arcos/ EL COMERCIO.

Desde Guayaquil, Luis Mueckay, actor y director del grupo Sarao, también se alinea a la opinión de Baumann. El uso de una técnica no es el tono de las agrupaciones guayaquileñas, “pues en muchas prima el sentido de la experimentación, de acuerdo a su propuesta y su poética.”

Es el caso del grupo guayaquileño Arawa, dirigido por el también actor Juan Coba. Ellos ven al actor como creador, y no como intérprete. “Porque el actor intérprete es el que depende de lo que el director le plantee”.

Es la precariedad, en la que mayormente se desenvuelve la práctica escénica en el país, la que ha determinado ciertas características que permiten un ejercicio actoral más libre, a falta de una estructura formal –que sí existe en países donde el teatro está más institucionalizado– que de alguna manera pone límites y rigor a los procedimientos en la actuación.

Estas misma condiciones de trabajo obligan a la diversificación de roles, pues el actor ecuatoriano se apunta como un trabajador escénico integral. A decir de Baumann, el actor en Ecuador también hace de director escénico, dramaturgo, vestuarista y gestor cultural.

Para Virgilio Antonio Valero, actor y director de Teatro Ensayo Gestus, hay tres vertientes en torno a las cuales gira el teatro guayaquileño: la comedia, el teatro costumbrista y el teatro físico. Sin embargo, Gestus fusiona estilos y técnicas que van desde el teatro físico hasta el puesta en escena de “altos niveles de dramatismo”.

Sin embargo, Mueckay, Coba y Valero coinciden en que la demanda del público del puerto todavía se inscribe en la comedia, el costumbrismo o las interpretaciones espectaculares.
Según Coba, “son unas propuestas más ligadas al marketing”.

Diego Carrasco. Foto: Xavier Caivinagua/ EL COMERCIO.

Diego Carrasco, teatrista. Foto: Xavier Caivinagua/ EL COMERCIO.

Mirando más hacia el sur, Cuenca va en camino paralelo al de Quito. En el sentido de que tampoco hay una técnica que predomine la escena local.

Para el actor y director escénico Piotr Zlamea, de Teatro Barojo, “a partir de los años 90 se inicia una interesante amalgama de talleres, pero ningún maestro residente en la ciudad y los que hacemos teatro nos alimentamos de esa distintas corrientes que venían y por eso hay esta variedad…”.

De modo detallado, Diego Carrasco apunta que las principales influencias en el austro son las técnicas del teatro antropológico de Eugenio Barba, las técnicas naturalistas de Stanislavski y las mixturas empleadas por Francisco Aguirre; quien fusionó el naturalismo, el teatro antropológico y el nuevo teatro latinoamericano.

Nixon García, director del grupo de teatro La Trinchera. Foto: Patricio Ramos/ EL COMERCIO.

Nixon García, director del grupo de teatro La Trinchera. Foto: Patricio Ramos/ EL COMERCIO.

De otro lado, el director del grupo mantense La Trinchera, Nixon García, considera que el trabajo actoral de esta agrupación de larga data ha tomado sus fuentes técnicas de las propuestas antropológicas de Eugenio Barba, y la visión de Bertolt Brecht.

Pues estas herramientas creativas les permiten encontrar “la esencia de lo nuestro. El teatro nuestro es de reflexión”. El teatro callejero y su uso de técnicas del teatro gestual predominan en Portoviejo, según la actriz y directora del grupo Contraluz, Rocío Reyes.

Francisco Torres, director de Teatro Popular, agrupación de la Casa de la Cultura, núcleo Tungurahua. Foto: Glenda Giacometti/ EL COMERCIO.

Francisco Torres, director de Teatro Popular, agrupación de la Casa de la Cultura, núcleo Tungurahua. Foto: Glenda Giacometti/ EL COMERCIO.

En cambio, en Ambato, tanto el gestor cultural y actor Francisco Torres como el director de Teatro Popular (agrupación de la Casa de la Cultura, núcleo Tungurahua) Antonio Barragán coinciden que el teatro de la sierra centro tiene fuertes influencias de Stanislavski y Grotowski. Siendo una preocupación en común la búsqueda propia de cada actor.​

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