21 de June de 2010 00:00

Las familias festejaron a los padres sin alcohol

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Redacción Sociedad

En memoria de su progenitor, los hermanos Hernán, Fabián y Catalina Molina se reunieron ayer para celebrar el Día del Padre.

Por segundo año, esta familia conmemora la festividad sin su padre, quien falleció hace un año y tres meses. “Aunque nuestro papá no esté presente, siempre lo recordaremos”, dijo Hernán Molina, el mayor de los hermanos.

Ayer, decidieron celebrar con un almuerzo familiar, al que invitaron a su madre Blanca Cañizares. El sitio escogido fue el asadero de pollos Carioco, en Quito.

Para beber la familia escogió gaseosas, incluso con ellas hicieron un pequeño brindis.

Para Hernán y Catalina la prohibición de vender alcohol los domingos no opacó la festividad, ni les perjudicó. “Son fechas para compartir con nuestros seres queridos, no para emborracharse”, opinó Catalina Molina.

“Para mí este ha sido un buen regalo, al menos hoy no habrá papás ebrios”, dijo HernánMolina.

Similar criterio tuvo Jorge Vela, quien estuvo al otro extremo del restaurante. Acompañado de su esposa, Liliana Ramírez, y de su suegra, Marieta Criollo, festejó su día con una comida especial.

Sus dos hijos, de 30 y 26 años, no asistieron al almuerzo por motivos de trabajo. “Es una buena medida, así por lo menos los domingos no habrá borrachos en las calles”, refirió Vela.

Otro sitio de encuentro familiar fue el sector turístico de La Ronda. Allí algunos restaurantes como el Negra Tentación ofrecieron alternativas en bebidas no alcohólicas. Este lugar ofreció nuevas variedades en jugos naturales y cocteles sin alcohol.

Carlos Pallo, propietario del local, apoya la restricción de la venta de licor. “No debemos permitir que La Ronda se convierta en cantina, eso ahuyenta al turismo”, dijo.

Para Pallo, la medida no ha perjudicado el negocio, dijo que su clientela ha acudido como todos los fines de semana.

Una posición contraria tuvo Daniela Granja, administradora de la cevichería El Esmeraldas, para quien la prohibición sí les perjudica.

Ayer la clientela del lugar pedía cervezas, caipiriñas y mojitos, bebidas emblemas de la casa. Pero se les brindó jugos naturales.

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