3 de septiembre de 2016 00:00

El estudio de los adolescentes debe ser personal y muy práctico

El diseño para estudio juvenil de Studio Knox prioriza el tema musical en los colores y los apliques de la pared de acuerdo con la personalidad artística del usuario de este espacio. Foto: Cortesía José Antonio Rivas

El diseño para estudio juvenil de Studio Knox prioriza el tema musical en los colores y los apliques de la pared de acuerdo con la personalidad artística del usuario de este espacio. Foto: Cortesía José Antonio Rivas

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Yadira Trujillo
Redactora (I)
ytrujillo@elcomercio.com

Conocer al chico. Esa es la primera recomendación de los arquitectos interioristas para adecuar el estudio de los más jóvenes de la casa. Este particular va de la mano con la comodidad y la funcionalidad.

El período académico demanda un alto nivel de trabajo por parte de los estudiantes. Por esta razón, también es importante pensar en la ambientación de una zona de la casa para que esas actividades se lleven a cabo con éxito.

Según la interiorista Pamela Dávila, para armar la zona de estudio de los adolescentes, la tendencia actual apunta hacia superficies limpias, de líneas rectas y colores claros. Allí, por ejemplo, “no es primordial el tamaño del escritorio, sino cómo se organicen los elementos para sacar provecho del espacio que se tenga”.

La profesional recomienda colores que motiven la creatividad y, sobre todo, la concentración. Desde la psicología del color, desde azules hasta violetas, son idóneos para este fin. “También se puede jugar con turquesas y tonos naranjas que den una sensación de energía y estimulación”.

Para Dávila, un rincón pequeño puede transformarse en estudio si se toman en cuenta ciertas consideraciones.
La altura del escritorio debe ser de al menos de 68 cm, con un tablero que tenga espacio suficiente para colocar una laptop y que permita el libre movimiento de los brazos.
En cuanto a la silla, recomienda que sea regulable, con ruedas y apoya brazos.

“En repisas y espacios de almacenamiento, lo ideal para ahorrar espacio es colocarlas en altura, donde sea fácil alcanzarlas y se evite golpes en la cabeza al levantarse de la silla”.

Carolina Zambrano, arquitecta de interiores, dice que para un estudio no hay medidas mínimas: “el espacio incluso puede incorporarse como parte de un dormitorio”.

Si se toma en cuenta que se trata del lugar de trabajo de un joven, Zambrano indica que él será el referente para armar el espacio. Esto no implica que el estudio difiera de la decoración de la casa. “El modelo de los muebles debe acoplarse y los colores deben ser neutrales para que combinen”.

Para el estilo juvenil, Zambrano recomienda repisas flotantes abiertas y cerradas, un puf con almacenamiento y sillas que puedan ser réplicas de diseñador para períodos de estudio no tan largos.

José Antonio Rivas, arquitecto de Studio Knox, aconseja ambientar esta zona basados en un tema como deporte, música, videojuegos o cómics, según la personalidad del joven.

De acuerdo con el tema elegido se aplicaría el color. “La música se relaciona con una escala de rojos, grises y blancos. Los apliques grandes en las paredes resaltarán el tema”.

Un aspecto que no puede pasar por alto en el diseño de un estudio es la iluminación. Según Rivas, tiene que ser clara en el día y focalizada en la noche, con ayuda de luz indirecta que genere destellos.

Zambrano sugiere un solo punto de iluminación con varias salidas e iluminación directa para el escritorio.

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