12 de March de 2014 00:02

Imágenes y sonidos que construyen a McCartney

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

En medio de la oleada de megaconciertos que anega la agenda de eventos para el 2014, se ha confirmado el show de Paul McCartney. Según lo ha dicho el productor Andrés Valencia, el concierto será el lunes 28 de abril, en el estadio Casa Blanca. Los pormenores de la llegada del exbeatle serán revelados mañana (13 de marzo de 2014), en una rueda de prensa en el Hotel Marriott.

Con una sola línea, "Paul McCartney está prácticamente en casa", Peter Ames Carlin comienza a narrar la biografía del músico en el libro 'Paul McCartney. Una vida' (2009). Con esa oración, el biógrafo ubica a la superestrella en los días anteriores a su sexagésimo sexto aniversario -hace casi cinco años-, en Anfield, distrito de Liverpool, donde se crió su padre y vivió su abuelo. Un espacio de ese Liverpool de donde salió a cambiar la música popular y a comerse el mundo entero con The Beatles, con Wings o en solitario, junto a sus parejas Linda, Heather Mills o -ahora- Nancy Shevell.

"Tiene las mejillas coloradas y los ojos le hacen chiribitas. Abre la boca de par en par cuando echa la cabeza hacia atrás y suelta un agudo alarido de placer: '¡Ahhhhhhh!'". Carlin describe la escena sugiriendo, quizá, cómo será verlo en un escenario de acá. Ese Paul del texto viste traje oscuro y camisa blanca; pero lo que más cautiva es la imagen de su bajo Höfner colgado del cuello, luciendo "eternamente joven".

Ese bajo Höfner, con forma de violín, moviéndose sobre la cintura de un McCartney que gira sobre sus talones para acercarse al micrófono, completa la ensoñación que ahora se dibuja tan concreta en los seguidores ecuatorianos.

El 'cute Beatle', como se le conoció a Paul dentro del legendario cuarteto, fue más que eso. Nunca se quejó de la Beatlemanía que ayudó a construir desde el simplista pop de Love Me Do hasta la vanguardia de A Day in the Life e himnos que rompieron barreras generacionales, como Hey Jude o Let It Be. Son canciones que pueden ingresar en el repertorio que McCartney toque en Quito, pues acostumbra interpretar 40 temas que recogen las distintas etapas de su trayectoria.

Sobre el Paul autodidacta

En el libro 'The Words and Music of Paul McCartney', de Vincent Pérez Benítez (2010), McCartney, el músico empírico que ha vendido 100 millones de discos, 100 millones de sencillos y que obtuvo 60 discos de oro, metaforizó uno de los pasajes sobre su musicalidad: "Prefiero pensar en mi acercamiento a la música... como el de los artistas primitivos de las cavernas que dibujaban sin ningún entrenamiento".

Pues, de hecho, la única escuela que tuvo sir Paul fueron sus influencias de rock n' roll primarias. Según el autor de una de las tantas biografías de Los Beatles, Bob Spitz, los oídos de McCartney se nutrieron en un inicio de sonidos de artistas estadounidenses como Little Richard, Elvis Presley, Buddy Holly, Carl Perkins y Chuck Berry. Tal fue el legado de estos nombres que existen referencias directas a ellos en su música.

Un ejemplo es el tema I'm Down, donde el británico prácticamente emula a Little Richard en su interpretación vocal. Lo propio se puede escuchar en la línea de su bajo en I Saw Her Standing There, que es un tributo directo a la canción de Chuck Berry, I'm Talking About You. Claro, si la escuela de McCartney fueron sus acetatos del rock estadounidense de los 40 y 50, su universidad fue la estancia con The Beatles.

Dentro del grupo no solo desarrolló sus habilidades como compositor, cantante y bajista. Ahí también aumentó su repertorio como multinstrumentista, al estar detrás de la batería, las guitarras acústica y eléctrica, el teclado y del estudio de grabación como instrumento mismo para varios temas grabados por el cuarteto.

De sus habilidades como bajista se puede recordar su hipnótico solo en Michelle, mientras que como vocalista se destaca su capacidad para ir del blues al rock o del pop al soul. Sin embargo, es menos conocido que McCartney fue el responsable de las baterías de Los Beatles en los temas Back in the U.S.S.R., Dear Prudence, Martha My Dear, Wild Honey Pie y The Ballad of John and Yoko.

De igual forma, teclados y guitarras con su firma abundan tanto en la discografía de The Beatles como en la de Wings y como solista. Lo cierto es que ya sea como intérprete o compositor, McCartney es -a sus 71 años- un alma máter por sí mismo, ya que su legado se refleja en gran parte de las producciones de rock y pop de la actualidad.

Una actualidad que lo reconoce 'eternamente joven'.


Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)