4 de marzo de 2015 20:44

Las enfermedades preexistentes aumentan el riesgo en embarazos

En la Maternidad Mariana de Jesús, del MSP, las madres de niños prematuros realizan terapias en la sala de lactancia. Foto: Santiago Arcos para EL COMERCIO.

En la Maternidad Mariana de Jesús, del MSP, las madres de niños prematuros realizan terapias en la sala de lactancia. Foto: Santiago Arcos para EL COMERCIO.

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Elena Paucar
Redactora (I)

A sus 32 años, Lucía afronta con fortaleza la tarea de convertirse en madre. Es su primer embarazo pero el sobrepeso, la hipertensión y la pérdida de líquido amniótico la mantienen en reposo, en la cama 261 del área de Cuidados Intermedios del Hospital Gineco-Obstétrico Enrique Sotomayor.

Rodeada por cables, ligados a un equipo de monitoreo fetal, la mujer estaba atenta a los latidos de Adriana, quien lleva casi siete meses en su vientre. También debía registrar cada movimiento del feto presionando un botón. Y aunque a muchas madres esa experiencia les arranca sonrisas, el rostro de Lucía reflejaba dolor.

En esta unidad de la Junta de Beneficencia de Guayaquil hay espacio para 27 mujeres con embarazos de alto riesgo. Muchas están hospitalizadas por preeclampsia (cuadros de hipertensión), infecciones vaginales, enfermedades preexistentes como la diabetes y otros factores que ponen en peligro sus vidas y las de sus hijos.

Karina tiene 35 años, es diabética e hipertensa. Para traer al mundo a su quinto hijo deben inyectarle insulina para regular su glucosa. “Dicen que puede nacer con malformaciones… Yo solo confío en Dios y pongo todo de mi parte”.

El año pasado, de las más de 34 400 hospitalizaciones registradas por este centro, cerca de 3 500 casos fueron por enfermedades preexistentes. Los especialistas y las madres luchan de la mano para evitar desenlaces fatales.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada día en el mundo mueren unas 800 madres por complicaciones. Evitar más muertes es parte del quinto Objetivo de Desarrollo del Milenio, que busca mejorar la salud materna desde 1990.

En este 2015 se cumple ese plazo y Ecuador suma esfuerzos para lograrlo. En 2013 el país registró 155 muertes maternas y la cifra subió a 160 en 2014, lo que motivó al Ministerio de Salud a emprender una campaña para frenar estos casos.

“Lamentablemente, las muertes maternas están relacionadas con patologías preexistentes que suelen agravarse con el ­embarazo. Solo un 50% de estas enfermedades presenta síntomas de alerta, pero el otro 50% es imprevisto”, explica Luis Hidalgo, director del Hospital Enrique Sotomayor.

Sin embargo, las estadísticas de este hospital revelan que apenas un 30% de las gestantes que llega a las unidades de emergencia ha tenido controles prenatales. Por lo menos cinco chequeos son esenciales, aunque Hidalgo afirma que 13 es el número ideal.

Para reducir las muertes por estas complicaciones, el especialista además sugiere que los hospitales obstétricos en el país, que son de segundo nivel de atención, se conviertan en hospitales de tercer nivel, con especialistas listos para atender cuadros complejos como hemorragias cerebrales, insuficiencia renal, problemas cardíacos y otros que pueden surgir en el parto.

Desde el sector público también se trabaja en hacer conciencia entre las madres. Conocer los síntomas de alerta durante el embarazo es uno de los consejos de Katiusca Hernández, directora de la Maternidad Mariana de Jesús, del Ministerio de Salud, donde el 70% de sus casi 285 000 atenciones anuales es por casos de riesgo.

Sangrado vaginal, dolor intenso en el vientre, salida de líquido antes de la fecha de parto, dolor de cabeza, zumbido en los oídos, mareos, convulsiones, falta de movimientos del bebé, son algunos signos para buscar ayuda inmediata. A esta lista añade ciertas condiciones y enfermedades que pueden complicar la gestación, como adolescencia o embarazos a edad tardía, anemia, obesidad, desnutrición, hipertensión, cardiopatías, enfermedades renales o hepáticas y cáncer.

Denisse se aferra al pecho de Adela. Las guardias nocturnas, por su trabajo como enfermera, causaron que perdiera casi todo el líquido amniótico. Y hubo que adelantar su cesárea.

Para el neonatólogo Luis Cevallos Bayas, del Hospital Abel Gilbert, los pequeños sufren las consecuencias de la falta de controles médicos durante la gestación. “Son niños prematuros, con infecciones y asfixia perinatal, que conlleva problemas neurológicos, pulmonares, ...”.

INFO: Mortalidad materna en el país
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