18 de junio de 2016 00:00

Domingos sonoros en Guayaquil

Fediscos impulsa la tendencia de la microescena musical en Guayaquil con conciertos que se realizan los domingos. Foto: Enrique Pesantes/ EL COMERCIO.

Fediscos impulsa la tendencia de la microescena musical en Guayaquil con conciertos que se realizan los domingos. Foto: Enrique Pesantes/ EL COMERCIO.

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Alexander García

Humo y luces lilas se proyectan en la penumbra de la escena, al fondo de una habitación alargada, de 35 metros cuadrados. Unos 60 espectadores aguardan sentados en el suelo, bajo la mirada de dos tigres que, entre la carrera y el gruñido, cuelgan de lo alto en sendas alfombras. La banda quiteña Pánico abre el concierto con una serie de proyecciones melódicas que rayan en surrealismo alentadas por la atmósfera de la vieja cabina de grabación de Fediscos.

El estudio de la antigua Fábrica Ecuatoriana de Discos, testigo de la época dorada de la producción de elepés de vinilo, se convierte -los domingos por la noche- en escenario de conciertos íntimos y en una plataforma de difusión de bandas musicales en un evento denominado ‘Mañana es lunes’.

El ‘micropop depresivo’ que toca Pánico desde hace cinco años, canciones de un minuto de duración de Sebastián Valbuena, el vocalista de la banda, se alargan en vivo en una mezcla de pop, rock y folk, con ritmos andinos.

"Hemos querido, por mucho tiempo, tocar aquí, por la historia que tiene Fediscos y por lo que representó para la música nacional”, indicó Joaquín Terán, baterista de Pánico. En el lugar grabaron, entre otros, Julio Jaramillo y los Hermanos Miño Naranjo.

La contribución por la entrada a los espectáculos ‘Mañana es lunes’ es voluntaria, por lo que está en juego algo más que lo comercial, apunta el músico. “Nos queda la experiencia de decir: tocamos en Fediscos. El espacio es increíble; la ­acústica, el sonido y la posibilidad de tocar en vivo en una cabina de grabación es única”, describió Terán.

La cabina de Fediscos está ubicada dentro de un complejo de oficinas abandonadas y galpones donde ahora funciona una empresa de reciclaje de plástico en Los Ceibos, en el norte de Guayaquil. El recibidor, con gramófonos, un piano rojo y portadas de LP en las paredes semeja un museo del negocio discográfico.

"Te dabas cuenta que los domingos no había nada que hacer.Y pensamos que lo que necesitaba Guayaquil era un espacio que había que llenar”, cuenta Antonio Feraud, mejor conocido como ‘Pancho’. A finales del 2014, tras volver de Argentina, el músico reactivó el estudio que fundó en 1964 su bisabuelo, José Domingo Feraud Guzmán (+).

El productor musical y guitarrista de la banda de Abbacook pensó que el público iba a tardar en entender la propuesta. Pero el primer año organizó dos ‘festivalitos’, también los domingos, en los patios de la vieja fábrica.

Al primer evento asistieron 500 personas; al segundo, más de 1 000. Entonces, lo contactaron para participar en la organización del festival multidisciplinar Funka Fest, que se realizará entre el 24 y el 26 de junio. Esto magnifica lo que viene haciendo Fediscos, en paralelo con lo que estaba pasando también en la ‘microescena’ como tendencia de las artes escénicas de la ciudad. “La gente ha difundido con el boca a  boca. Y siento que hemos contribuido a la formación de públicos, vimos cómo aumentó la audiencia de Guayaquil”.

La siguiente fecha del evento ‘Mañana es lunes’ es el domingo 3 de julio, desde las 20:00 hasta las 22:00 .

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