19 de mayo de 2017 00:00

Universidades financian cursos de nivelación de los bachilleres

Los cursos de nivelación en la Universidad de Guayaquil comenzaron esta semana.

Los cursos de nivelación en la Universidad de Guayaquil comenzaron esta semana. Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

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Diego Bravo
Redactor (I)

Los bachilleres que reprobaron el curso de nivelación de la Universidad Central, el semestre anterior, presentan en la Dirección Académica los documentos para inscribirse otra vez. Ahí les indican que deben entregar un oficio con el detalle de materias que repetirán. Y que la matrícula para el reingreso se hará solo por Internet.

“No pasé en embriología porque me descuidé. Estoy arrepentido”, cuenta Alexander Hidalgo, un alumno de 19 años de la Facultad de Medicina. Algo similar vive Johan Paredes, de la misma edad, quien tuvo problemas en matemáticas y aspira a estudiar Educación. Tras dejar sus papeles en el puesto de atención, les indicaron que las clases comenzarán el próximo lunes 29.

Según el Acuerdo número 2017-065 de la Secretaría Nacional de Educación Superior (Senescyt), suscrito el 20 de febrero pasado, ahora cada universidad debe gestionar sus cursos de nivelación o propedéuticos, para quienes empiezan su carrera. Los centros “en ejercicio del principio de autonomía responsable serán los encargados de financiar el costo unitario por estudiante”. También de implementar los modelos pedagógicos curricu­lares en las áreas de estudio.

Siguiendo las nuevas reglas, las autoridades de las universidades se preparan y calculan los presupuestos para iniciar clases. Jorge Ortiz, director académico de la Central, cuenta que destinarán USD 1,5 millones para este ciclo de nivelación y el siguiente semestre, también de este año. Su presupuesto anual es de USD 130 millones. De momento, 3 100 alumnos nuevos que postularon por cupos, tras rendir el examen Ser Bachiller en marzo, fueron aceptados y tendrán 130 maestros a su cargo. La mayoría de ellos son los mismos con los que trabajó la Senescyt, cuando manejaba esta capacitación, hasta el 2016.

Un grupo recibirá clases en las aulas, en donde funcionó el Colegio Menor, y otro en las sedes de las diferentes carreras. En lo que respecta a las materias, sí hubo cambios y los chicos estudiarán temas relacionados con cada profesión.

De momento, dos materias son básicas para todos los jóvenes: lenguaje y matemática. El resto de asignaturas depende de la necesidad de la carrera. Por ejemplo, los chicos del curso básico de Derecho estudian además sociedad y cultura. Los de Ingeniería, física y química. Geometría y dibujo, para quienes siguen Arquitectura. Morfofunción, ética en la salud y embriología serán analizadas por los estudiantes de Medicina.

Para Ortiz, es mejor que cada universidad asuma esas competencias porque las autoridades de las carreras conocen qué bases deben tener los chicos al comienzo de los estudios superiores.

Los estudiantes están conformes con el cambio. Evelyn Heredia, de 20 años, es alumna de tercer semestre de Derecho, y siguió la nivelación a cargo de la Senescyt. “Recibí temas que no coincidían con el campo del conocimiento que estudio, tales como psicología, matemáticas o cómo aprender a desarrollar proyectos integradores”. Fernanda Maldonado, de 21, cursa el mismo nivel y considera que lo estudiado en el propedéutico no aportó a su preparación ­como abogada.

¿Por qué las universidades públicas se hacen cargo de los cursos de nivelación? Catherine Guarderas, subsecretaria de Acceso a la Educación de la Senescyt, explica que la nivelación del sistema se somete a evaluaciones cada cinco años.

El objetivo es determinar la pertinencia y necesidad de continuidad de la nivelación, en función de los logros obtenidos en el mejoramiento de la calidad de la educación bachiller o su equivalente, como se precisa en 81 de la Ley Orgánica de Educación Superior.

Negó que los cambios se hayan producido por cuestiones económicas. “Es un tema técnico, porque las universidades reciben a los estudiantes”.

En la Costa, un establecimiento superior público ya comenzó las clases de nivelación. Se trata de la Universidad de Guayaquil. Para este semestre, recibe a 3 317 chicos nuevos. Su vicerrector de Formación Académica, Fernando Sandoya, dice que cuentan con cerca de cien profesores. Ellos provienen de otras facultades, en donde imparten cátedra en cursos superiores.

En la Escuela Politécnica Nacional, 2 000 alumnos formarán parte de los cursos de nivelación en el actual ciclo. De ellos, 800 son repetidores y 1 200 nuevos, recién admitidos, por su alta nota en el examen de ingreso. Su vicerrector de Docencia, Tarquino Sánchez, dice que cuentan con 70 profesores e invertirán USD 981 000, solo en sueldos. Los alumnos nuevos comenzarán clases el 5 de junio; los repetidores iniciaron hace un mes.

Capacitación en la Espe

El Acuerdo 2017-065 señala que las instituciones de educación superior tendrán la facultad de decidir si se ofertan cupos para nivelación de carrera. En ese sentido, la Escuela Politécnica de las Fuerzas Armadas no los abrió en el actual semestre. La razón: el director de Educación Presencial del establecimiento, Fidel Castro de la Cruz, señala que no hay suficientes profesores. “Se nos dificulta hacer esos cursos. Por presupuesto, no estamos en capacidad de contratar nuevos docentes, contratos, etc”.

Allí se optó por tomar el examen de ingreso a primer año de carrera. Se abrieron cursos de preparación bajo la modalidad de educación continua, para que los estudiantes estén listos para rendir el Ser Bachiller e ingresen directamente a primer año. Estas capacitaciones tienen un costo de USD 425.

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