17 de May de 2010 00:00

‘Los periodistas no jugamos a héroes’

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
Diego Oquendo, ganador 1994

Los periodistas no jugamos a héroes, tampoco a mártires' Hacemos lo nuestro porque es el modo de vida que hemos escogido libremente, en plenitud de conciencia. Quién sabe si algo de nuestra decisión depende del factor riesgo, que no deja de ser seductor, después de todo. En mi caso personal no han escaseado los “sustos”: prisiones, dos exilios, bombas, una paliza a cuatro manos y, como yapa, desempleos súbitos.

Es cuando sufren la mujer y los hijos. ¿Ha valido la pena “jugárselo todo por este oficio”? Mil veces sí. Claro que tarde o temprano se nos clava en el corazón la amarga certeza de que hemos arado en el mar' Sin embargo, el intento valió la pena (...).

Evidentemente, cuando los peligros amenazan, la democracia está en vilo. Alguien, en plan de gobernante, quiere hacer de las suyas. No queda, entonces, más remedio que volver a la carga. ¿Un periodismo que baja la guardia porque el monarca hace sonar sus trompetas? Impensable. (...)

El periodismo debería estar siempre en crisis. Es la única condición que nos permite pulsar el flujo de los acontecimientos, intuir la inquietud individual y colectiva.

Las apetencias de un país, su voz de inconformidad, la urgencia de que tal reclamo sea interpretado y difundido constituyen la razón de ser de la prensa y sus adelantados. Si nuestros nervios no alcanzan el clímax, quizás se nos escapen detalles fundamentales del próximo suceso. Lo dicho no significa que en el análisis del tema caigamos en la ligereza, en la superficialidad. El buen juicio, la reflexión madura, son sellos de un periodismo llamado a trascender.

'Pero la pregunta tiene relación con el ambiente generado entre nosotros, a raíz del establecimiento del gobierno del presidente Correa. Aquí hablamos de otra “crisis”, provocada malévolamente con el propósito de arrinconar a los medios de comunicación e impedirles que sigan fastidiando con sus “impertinencias”' Frente a tal arremetida, a la prensa y sus adelantados les corresponde hacer un mea culpa. Hay que enmendar errores y volverse más profesionales que nunca.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)