Homenajes en varios países por los 400 años de la muerte de 'El Greco'

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ANSA

A 400 años de la muerte de Domenico Theotocopulos 'El Greco', Toledo, su ciudad de elección, lo celebra con una exposición 'monstre' de 125 telas expuestas desde hoy (7 de abril de 2014) hasta el 14 de junio en distintos puntos del centro ciudadano que lo hospedó durante 37 años.

De todas las pinotecas del mundo y de algunas colecciones privadas han ido llegando a Toledo las pinturas impregnadas de un misticismo tridentino que no encontró en los monarcas españoles de entonces (Felipe II y III) la acogida que hubiera merecido.

Desde 1577 a 1614, 'El Greco' se refugió en la vecina ciudad del Alcázar, donde dominaba un catolicismo aún más obtuso y tradicionalista que el de los Borbones y que aceptaba de muy buen grado sus santos y cortesanos en éxtasis.

Nacido en 1541 en Candia -hoy Heraclión, principal puerto de Creta, por ese entonces ducado veneciano- 'El Greco' llegó a Venecia alrededor de 1567 afinando sus conocimientos pictóricos aprendidos en su ciudad natal, en el taller de Tiziano pero dejándose atraer más por el estilo altisonante de Tintoretto con ese efecto dramático, hecho de luz y de cromatismo, que lo acompañará el resto de su vida.

Después de pasar por Roma y atraído por la posibilidad de intervenir en la decoración del Escorial que Felipe II estaba construyendo, 'El Greco' se transfirió inmediatamente a Toledo, visto que su arte no era apreciada por el monarca.

Allí instaló un taller de gran fama con el que llenó de cuadros iglesias, conventos y palacios de la región que aún los conservan celosamente, permitiendo la organización de la exposición abierta hoy, la más completa que se haya hecho de este artista visionario, adelantado a su tiempo.

En el exconvento de Santa Cruz, hoy museo, para el que pintó una 'Inmaculada Concepción', obra maestra de su madurez, se acumula el grueso de la exposición con 76 obras a las que se agregan otras 33, divididas entre la iglesia de Santo Tomé (con el magnífico 'Entierro del Conde de Orgaz'), la Catedral (la conmovedora 'Expoliación' con el Cristo todo en rojo escarlata), el convento de San Domingo el Antiguo y el antiguo hospital Tavera.

Además son parte de la muestra los frescos de la capilla de San José, que se pueden admirar gracias a la generosidad de la familia de los marqueses de Eslava que los encargó y de los que sigue siendo poseedora.

Las 17 que faltan están en el Museo del Greco, que le dedicó la ciudad, y hacen de esta exposición de uno de los más excelsos pintores que haya tenido el arte occidental una ocasión única e imperdible.

Para completar el homenaje, en la misma Catedral de Toledo -construida a partir de 1277 sobre los restos de un templo visigodo, utilizado como mezquita durante el dominio árabe- el maestro italiano Riccardo Muti dirigirá el 12 de abril las orquestas reunidas del Teatro Real de Madrid y de la Luigi Cherubini por él fundada, en el Requiem de Giuseppe Verdi.

El concierto se repetirá dos días después, el 14, en el mismo teatro madrileño, esta vez en homenaje al recientemente fallecido Gérard Mortier, que ideara el homenaje un año atrás cuando era director artístico del Teatro Real.

Pero no solo Toledo homenajeará al Greco sino que se le unirán Madrid y Valladolid, en España, además de Grecia (que presentará en julio una selección de sus primeras pruebas como pintor) e Italia.

Por ejemplo, el Museo del Prado, que conserva numerosas obras del Greco, en su mayoría prestadas a la gran exposición toledana, inaugura el 31 de marzo y hasta el 29 de junio 'La Biblioteca del Greco' y del 24 de junio al 5 de octubre 'El Greco y la pintura moderna' mientras el Museo de Escultura de Valladolid del 29 de abril al 27 de julio (y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid del 10 de septiembre al 8 de noviembre) presenta 'Entre el cielo y la tierra: Doce Miradas al Greco, 400 años después'.

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