14 de December de 2012 11:55

El compositor Philip Glass recibe un homenaje en Londres por sus 75 años

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El compositor estadounidense Philip Glass celebra sus 75 años con dos conciertos este fin de semana en Londres, donde su música experimental y minimalista es especialmente apreciada.

Denostado por la crítica al principio de su carrera, Glass ha compuesto más de una veintena de óperas, así como reconocidas bandas sonoras, música de cámara, sinfonías o conciertos para piano y violín, hasta convertirse en uno de los compositores más influyentes del siglo XX.

Una nueva versión de la banda sonora que ideó en 1982 para la película experimental "Koyaanisqatsi", dirigida por Godfrey Reggio, será la protagonista del primer concierto, hoy en el centro Barbican de Londres, con las entradas agotadas.

El grupo que fundó en los años setenta, Philip Glass Ensemble, será el que interpretará sus partituras también mañana en la mítica Union Chapel, donde se repasarán algunas de las piezas de la obra "Glassworks" (1983) y la banda sonora de "The Truma Show" (1999), por la que ganó un Globo de Oro.

Nacido en 1937 en el seno de una familia de inmigrantes judíos de Baltimore (EEUU), Glass rompió moldes en el Manhattan de finales de los años sesenta con un estilo etiquetado dentro de la categoría minimalista, de la que él ha huido toda su vida.

Tras cursar estudios de música en Nueva York y París, su desencanto le llevó en 1966 a hacer las maletas y a embarcarse en un viaje que le llevó al Tíbet.

Allí conocería al Dalai Lama, se convertiría al budismo y se empaparía de la cultura y música india, de la que entonces era un referente el sitar de Ravi Shankar, fallecido esta semana a los 92 años.

En el Tíbet, cuya independencia apoya, Glass esculpió su música "repetitiva" -como él la califica-, que horrorizó tanto a críticos como a público a su vuelta a Nueva York.

"Ahora su trabajo es muy conocido y es difícil imaginar lo radical y lo fresca que debió sonar su música a finales de los años sesenta en la Gran Manzana", dijo hoy en la cadena de radio BBC 4 el experto en música contemporánea Chris Sharp.

Durante algunos años, Glass compaginó la música con otros trabajos esporádicos para poder sobrevivir, hasta que en 1976 compuso la ópera "Einstein on the Beach" en colaboración con Robert Wilson, una obra que le ayudó reconciliarse con la crítica.

A lo largo de su carrera se ha desenvuelto tanto en los ambientes más contraculturales como en espacios más accesibles al gran público, componiendo bandas sonoras de películas de Hollywood con las que llegó a ser nominado, en tres ocasiones, a los Oscar.

"Kindun", "Cassandras Dream", "The Hours", "The Illusionit", "Notes on a Sacandal" o "Candyman" son solo algunas del casi medio centenar de composiciones que ha creado para el cine.

"La gente se asombraría de saber que mucha música que escucha es de Philip Glass", aseguró hoy Sharp en un programa de radio de la BBC, una cadena que utiliza música del estadounidense para algunas de sus presentaciones de programas.

En este sentido, la sombra de Glass es alargada y ha llegado a series como "Battlestar Galactica" o videojuegos como "Grand Theft Auto", que han tomado alguna pieza suya para instrumentalizar sus escenas.

Su carrera le ha permitido trabajar con iconos de la música como Leonard Cohen o el rey del glam rock David Bowie, para el que compuso las partes instrumentales de dos de sus discos, "Low" y "Heroes", ambos de 1977.

Más de 45 años después de su viaje al Tíbet, Glass asombra ahora a la crítica con una ópera sobre Walt Disney que le encargó en 2008 la ópera de Nueva York y que se estrenará en el Reino Unido el próximo año.

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