26 de febrero de 2015 11:15

Cultura Profética prendió y sorprendió a la Quinta Vergara en el cierre de la cuarta noche

Cultura Profética se mantuvo en escena hasta avanzada la madrugada. Foto: El Mercurio de Chile. GDA

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El Mercurio de Chile
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Algunos de los momentos más efectivos en la historia reciente del Festival de Viña del Mar se han producido cuando los organizadores han afinado el ojo o el atrevimiento. Por ejemplo, cuando se liberaron de prejuicios para reconocer el boom de la cumbia argentina en la primera visita de Ráfaga (2001), o lo que estaba engendrando el reggaetón en 2006, cuando debutó aquí Daddy Yankee. O lo sucedido en 2005, primera y última vez que se hizo justicia con el corrido a la chilena, de la mano de Los Hermanos Bustos.

Es una capacidad de leer o al menos de recoger fenómenos que llevaba rato dormida, y que esta madrugada revivió con el paso de Cultura Profética, grupo puertorriqueño que en diciembre repletó en dos ocasiones la arena de Santiago de Chile, y que hizo lo propio hoy (26 de febrero de 2015) con la Quinta Vergara, hasta entrada la madrugada.

Fue la cereza puesta a una escalada que arrancó en recintos como el Centro Cultural Chimkowe, y que a punta de visitas y boca a boca terminó años después en este templo de la industria llamado Festival de Viña del Mar, donde el reggae llevaba doce temporadas ausente.

Y ése fue el género que la agrupación liderada por el cantante y bajista Willy Rodríguez trajo de vuelta en la cuarta noche de Viña 2015, aunque bajo códigos que abren espacios por los que puede entrar desde tango (De tope al fondo) hasta lecturas más sensuales (Amante luz). Nadie se atreve, en tanto, es más bien un funk, mientras que en el hit Saca, prende y sorprende (con varios en el público sacando y prendiendo) se dieron espacio para saludar a ese homo sapiens del reggaetón llamado El General.

Consignas en favor de la legalización de la cannabis, gaviotas de plata y oro, y el grito de aliento "Cultura no se va" improvisado por la propia banda, tras la entrega de trofeos, completaron el cuadro de esta ocasión.

Y 'Cultura' efectivamente no se fue: Haciendo caso al clamor de la galería, se mantuvieron en escena hasta las 04:28 horas, momento en que el clamor ya vino desde atrás del escenario, e indicaba que era hora de bajar el telón

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