3 de octubre de 2015 00:00

Casas de buenos estándares con prefabricados

La calidad de los acabados depende de los gustos y posibilidades del cliente. Foto: Paúl Rivas/ EL COMERCIO

La calidad de los acabados depende de los gustos y posibilidades del cliente. Foto: Paúl Rivas/ EL COMERCIO

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Redacción Construir

La sola mención de “vivienda prefabricada” trae adosada la imagen de una casita pequeña, de un solo piso, con techos de fibrocemento y ninguna pretensión estética. En otras palabras, de una vivienda popular.

Si bien el sistema prefabricado es ideal para esa tipología, también es idóneo para casas más grandes (72, 90, 125, 150 o 170 m²); y con acabados de los más altos estándares.
Existen varios modelos en el país que cumplen con los estándares técnicos: Fundación Mariana de Jesús. Casa Mía, Ecuacasa, Ecuaplastic...

Ecuaplastic, por ejemplo, fabrica tableros con objetos de desecho, como el polialuminio presente en los envases desechados de tetra pak en los que se expenden leches, jugos y otros alimentos.

Con estos desechos fabrica tableros rectos y continuos de 230 cm de longitud por 110 de ancho y con espesores que van desde los 5 hasta los 25 mm. Estos son óptimos para cubrir fachadas, tabiques, muebles, mesones y otros elementos constructivos.

Con la unión de estos tableros más hierro y acero reciclados, Ecuaplastic monta viviendas ecológicas que, si las circunstancias lo requieren, se pueden desmontar y montar en otro sitio sin problemas.

Casa Lista, de la Mutualista Pichincha, es otra alternativa para levantar casas sismorresistentes y cómodas. La arquitecta Ana Silva de Vásquez, gerenta de Casa Lista, considera que la vivienda popular no solo debe atender necesidades básicas fisiológicas sino, también, propiciar condiciones de desarrollo armónico e integral del ser humano.

Una unidad de Casa Lista es como un cubo o un lego que se va armando por partes. El sistema se basa en paneles modulares de hormigón armado, que se unen estructuralmente mediante vigas de madera o perfilería de galvalume (acero galvanizado).

La estructura funciona como una ‘caja estructural’, con todos los elementos colaborando para mantener la sismorresistencia. Los paneles tienen una resistencia de 240 kg/cm² (la normal es de 210 kg/cm²).

La cubierta tiene un armazón de madera que se basa en cerchas simples. El techo puede ser de teja clásica española, teja asfáltica, terraza o planchas de fibrocemento. “Es más liviana que una construcción tradicional”, dice Silva.

Para levantar una de estas unidades, el cliente debe tener un terreno propio. Sobre este se levanta una losa de contrapiso de 8 cm de espesor y resistencia de 180 kg/cm².

Los precios de Casa Lista, explica Silva, son inferiores en un 30% a los del sistema tradicional de hormigón armado. También se utilizan para otros usos: dispensarios médicos, aulas escolares, bodegas, salas comunales...

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