1 de septiembre de 2016 12:57

La cárcel que doblegó a Oscar Wilde abre conmovedora exposición sobre el aislamiento

Condenado a trabajos forzados por homosexual, justo cuando estaba en la cumbre de su fama, vivió aislado en su celda número C33, bajo la prohibición de hablar con nadie.

Condenado a trabajos forzados por homosexual, justo cuando estaba en la cumbre de su fama, vivió aislado en su celda número C33, bajo la prohibición de hablar con nadie. Foto: Wikicommons

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Agencia AFP

La cárcel inglesa que Oscar Wilde sufrió durante dos años ha abierto sus puertas a una exposición conmovedora sobre el aislamiento, a través de obras del escritor irlandés, del artista chino Ai Weiwei o del videoartista británico Steve McQueen.

Sería difícil encontrar un lugar mejor para abordar la separación, la privación y la desesperanza que este lúgubre centro penitenciario victoriano, situado a 50 km de Londres. Abierta por primera vez al público, la cárcel llevaba tres años cerrada. Pero el alambre de espino sigue estando ahí, como las minúsculas celdas, inauguradas en 1844 pero que siguen provocando escalofríos.

Es aquí donde Oscar Wilde pasó dos años miserables, entre 1895 y 1897. Condenado a trabajos forzados por homosexual, justo cuando estaba en la cumbre de su fama, vivió aislado en su celda número C33, bajo la prohibición de hablar con nadie.

“En 1895, era una de las mayores celebridades de su época. Sus obras se representaban en el West End, llevaba una vida social trepidante y tres meses después se encontró aquí, sometido a un régimen punitivo y brutal. Para alguien habituado a los salones londinenses y parisinos, fue insoportable”, explicó a la AFP James Lingwood, codirector de Artangel, que organiza la exposición 'Inside' (dentro) del 4 de setiembre al 30 de octubre de 2016.

Un hombre vencido e... inspirado

Oscar Wilde nunca se recuperó de la cárcel. Solamente tres años después de su liberación, murió en el exilio en París, en la soledad y la miseria, a los 46 años. “Este lugar lo quebró, pero en parte tmbién le iluminó”, estimó James Lingwood. Porque inspiró una de sus grandes creaciones, su último poema, 'La balada de la cárcel de Reading', “uno de los mayores textos sobre el universo penitenciario nunca escrito”, añadió.

También le hizo escribir una carta de título oscuro y evocativo, 'De Profundis', dirigida a su joven amante Lord Alfred Douglas, que Wilde redactó durante tres meses en su celda, a principios de 1897.

La carta, de 55 000 palabras, será leída cada domingo de setiembre y octubre por artistas como la rockera Patti Smith, el actor Ralph Fiennes o el escritor irlandés Colm Toibin, en la capilla de la prisión.

La exposición se extiende por varias celdas donde se muestran pinturas o escritos de varios artistas y escritores contemporáneos.

Cartas sobre la separación

Nueve de ellos eligieron redactar una carta sobre la separación de un ser querido. Entre ellos, el artista chino Ai Weiwei y el escritor norirlandés Danny Morrison, que hablan con conocimiento de causa porque también estuvieron en la cárcel.

En otras celdas se pueden contemplar obras de Steve McQueen, Wolfgang Tillmans o Robert Gober. “A casi todos los artistas contactados les sedujo la idea”, explicó Lingwood. “En parte por honrar la memoria de Oscar Wilde y la terrible experiencia que vivió aquí. Pero también porque supo transformar esta funesta vivencia en algo que todavía resuena con fuerza hoy”.

El futuro de la prisión, clasificada como monumento histórico, es incierto, y los promotores inmobiliarios se frotan las manos con el potencial del solar y el edificio, en pleno centro de la ciudad.

Entre tanto, el lugar desprende un aire de opresión y confinamiento que permite entender mejor el lado más sombrío y triste del alma de Oscar Wilde.

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