25 de marzo de 2018 00:00

La aventura en busca de aves amenazadas

Cortejo. Esta es una de las primeras fotos en el mundo que graficó a una pareja de Paraguas Longuipéndulo durante el cortejo, en un ‘lek’ ubicado en la región del Chocó Andino. Foto: Murray Coope.

Cortejo. Esta es una de las primeras fotos en el mundo que graficó a una pareja de Paraguas Longuipéndulo durante el cortejo, en un ‘lek’ ubicado en la región del Chocó Andino. Foto: Murray Coope.

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Murray Coope (I)

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Ir por primera vez al sitio de despliegue, también llamado ‘lek’, del pájaro Paraguas Longuipéndulo (Cephalopterus penduliger) no es fácil.

Los machos de la especie son grandes y estrafalarios, sus resonantes cantos se pueden escuchar a más de un kilómetro de distancia.

Establecen sus ‘leks’ en la cumbre de empinadas montañas, en zonas remotas y muy estrechas. La actividad en el ‘lek’ empieza temprano, por lo que la búsqueda para fotografiarlos debe hacerse durante la oscuridad que antecede al alba, cuando los machos se dispersan para buscar alimento.

El Paraguas Longuipéndulo es uno de los ejemplares más especiales de América. Está en el ‘top’ de la lista de los observadores de aves. Se encuentra en estado vulnerable y hay muy pocos lugares para poder observarlo, porque es endémico. Juegan un rol ecológico importantísimo, ya que dispersan a gran distancia las semillas grandes como las palmas, y en sitios favorables para su germinación.

Para llegar al Cuco Hormiguero Bandeado (Neomorphus radiolosus), en cambio, se tardó 15 días solo en rastrearlo. Nada puede ser más gratificante que escuchar el vigoroso golpe que produce su pico con los árboles, luego de tanta espera. Esta ave es uno de los pesos pesados en el interior del bosque del Chocó.

Pudo haberse llamado también ‘águila hormiguera’, debido a que su pico es destructor y tiene patas de rapaz. No es sencillo fotografiarlo. Suele permanecer detrás del enjambre de hormigas arrieras, depredando a invertebrados y vertebrados chicos que logran escapar de las voraces y frenéticas hormigas.

En las imágenes se observa a los progenitores alimentando a su cría; es el primer nido que se descubrió de esta especie endémica y amenazada.

Foto: Murray Coope.

 
 

Foto: Murray Coope.




El Cuco Hormiguero Bandeado,
mientras se alimenta de los frutos de un árbol del Chocó andino.

Foto: Murray Coope.

 

Foto: Murray Coope.



 
El Cuco Hormiguero bandeado,
mientras alimenta a sus crías (primera foto) y se alimenta de insectos (segunda foto).

Foto: Murray Coope.

 

Foto: Murray Coope.

 

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