Bernardo Acosta

¡Así se hace, señor Presidente!

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21 de February de 2012 00:00

Señor Presidente, con lágrimas de emoción vimos en la prensa corrupta su noble sonrisa después de que la Corte Nacional, en una ejemplar demostración de trabajo riguroso y ecuánime, ratificara la sentencia contra los cobardes señores Pérez y ese inefable pasquín que tanto daño ha hecho al país. ¡Por fin los puso en su sitio!

Los medios, siempre mediocres, tenían algún sentido en tiempos de la partidocracia. Lograron, aunque sea, sacar a la luz el caso de los hermanos Restrepo, el manejo de los gastos reservados, los aportes del titular del Banco del Progreso a la campaña electoral de ese presidente neoliberal que decretó el feriado bancario, y otros terribles hechos ocurridos durante ese período aciago.

Lo que esos caretucos no han entendido es que usted venció a la partidocracia y que ahora gobierna una persona honrada e inteligente. Esa ignorancia les ha llevado a meter sus asquerosas narices en los videos filmados legítimamente por el ministro Patiño, en los acuerdos con los honorables legisladores de los manteles o en los éticos contratos de su hermano con el Estado.

Por eso esta condena constituye un inmenso avance hacia el buen vivir. Ahora sí su Gobierno podrá cumplir esa tarea superior de orientar a los ecuatorianos en los actos de su vida diaria, sin tener que perder el tiempo controlando la mala fe de la prensa corrupta.

Lo que pasa, compañero Presidente, es que los medios tienen envidia de que usted haya ganado las elecciones. Tanto les carcome la envidia que hasta han reprochado el leal apoyo de ministros y asambleístas en la audiencia de casación. No pueden soportar que Alianza País sea un verdadero equipo.

Como ya no saben qué más inventarse, se han atrevido a insinuar que la ejemplar sentencia dictada por el juez Paredes pudo haber sido redactada por su abogado, un jurista probo. De cualquier manera, ¿qué habría de malo si eso hubiera ocurrido?

¡Ay, señor Presidente! Ahora esas mentes perversas, llenas de odio e inmoralidad, dicen que la cobertura que la prensa extranjera ha dado a esta histórica condena está manchando la imagen del país. ¡Qué limitaditos! Parecería que no se han enterado que, como ya somos soberanos, nos importa un comino lo que digan los payasitos que responden a los intereses de las transnacionales y del imperio.

Definitivamente no entienden que usted ganó las elecciones y que por eso tiene absoluto derecho de recibir un trato preferencial en los tribunales, de obtener una justa indemnización que compense la gravísima ofensa de la que fue objeto y de meterles presos a esos conspiradores. En el fondo, lo que pasa es que esa gente no puede aceptar que usted y su humilde hermano, por su infinito amor a la patria y su mérito electoral, ahora sean democráticamente multimillonarios.