Marcelo Ortiz

La mesa está servida

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23 de October de 2012 00:00

Ha sido el último reporte emitido desde el Palacio Electoral con la convocatoria a elecciones presidenciales, de diputados del parlamento andino y de miembros de la Asamblea. Proviene después de sesudas deliberaciones que ha tenido el pleno de ese altísimo Consejo en los últimos 30 días, para determinar, como nunca antes en nuestra función electoral, los partidos y movimientos que pueden inscribir candidaturas. Paralelamente se han expedido reglamentos que apuntalen la tercera reelección presidencial que, de hacerse realidad, marcaría el record de 10 años de “revolución ciudadana” al estilo socialista del siglo XXI. No importa que se hayan violado mandatos constitucionales si horas antes de la convocatoria la Corte Constitucional resolvió la empolvada demanda de la UNP para defender la libertad de prensa, y puso en plena vigencia el Código de la Democracia. En otra ala de ese Palacio se encuentra el Tribunal Contencioso Electoral a la expectativa de cualquier violación a lo resuelto por el Consejo Nacional Electoral.

El proceso convocado afirma ser el fruto de la purificación de las firmas de apoyo de aquellas fuerzas políticas que podrán participar, y la prueba de esa pureza constituye la eliminación de miles de personas adherentes a ideas democráticas, con lo cual dejaron fuera de la contienda a tres nuevos líderes César Montúfar, Mauricio Rodas y Fabricio Correa, quienes seguramente buscarán cobertura en algunos de los once movimientos autorizados para presentar candidaturas.

Como en todo Palacio, las puertas estarán custodiadas para que solamente ingresen observadores nacionales y extranjeros debidamente acreditados, y lo mismo se hará con periodistas, a fin de que el día 17 de febrero del 2013 pase a ser de júbilo, cuando los sistemas informáticos, sus máquinas electrónicas y quienes las accionan, cumplan sus metas en el ámbito del enrarecimiento que viviremos.

Al saturar al electorado con la intensa propaganda –léase obras del poder absoluto- se producirá la asfixia del pensamiento opositor, y en ese ambiente contaminado se fortalecerá el pueblo ecuatoriano para encontrar el sendero del voto libre, a través del apoyo a un candidato que le haga vislumbrar otros horizontes descontaminados, donde viviremos sin enfrentamientos y con seguridad jurídica para el ingreso de capitales externos, sin pesos ideológicos de socialismos fracasados y con ámbitos de libertad de pensamiento, de opinión y de expresión, de reunión y de asociación, de seguridad personal y de garantías para la propiedad individual y colectiva.

Y para que la mesa tenga ámbito decorativo han creado un Instituto de la Democracia que hará un Seminario Internacional de “Derecho Electoral y Democracia”.