Rodrigo Borja

Fallido encuentro Kennedy-Castro

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22 de April de 2012 00:01

Según consta en los documentos desclasificados por la CIA en el 2007 y colocados en su sitio de Internet —con detallada información de sus acciones entre 1953 y 1973—, Fidel Castro se empeñó en los años 60 en promover un acercamiento con John Kennedy. Y diecisiete días antes de su asesinato estaba prevista una reunión secreta entre sus respectivos delegados. El único punto pendiente era el lugar de la reunión: Fidel quería La Habana y Kennedy, la sede de la ONU en Nueva York.

En esos documentos hay numerosas referencias al tema. Un memorándum secreto de la Casa Blanca de marzo 3/63 evidencia el interés del presidente en abrir negociaciones con Castro. En la nota reservada enviada en abril 11/63 por Gordon Chase, especialista en asuntos latinoamericanos del Consejo Nacional de Seguridad de los EEUU, al asesor presidencial McGeorge Bundy, le recomienda "tentar discretamente a Castro para un acercamiento hacia nosotros”.

La grabación de una conversación entre el presidente Kennedy y Bundy en noviembre 5/63 —17 días antes del asesinato— prueba que estaban muy avanzadas las gestiones para una reunión secreta con el fin de bajar las tensiones. Y eso se ratifica en el memorándum reservado escrito por William Attwood, embajador alterno en las Naciones Unidas y amigo muy cercano de Kennedy, que describe la fiesta celebrada en el departamento de la periodista norteamericana Lisa Howard en Manhattan el 23 de septiembre de 1963, donde Attwood se encontró con el embajador cubano ante las Naciones Unidas, Carlos Lechuga, para hablar sobre la referida reunión.

La única dificultad parecía ser el lugar del encuentro: Castro quería La Habana y Kennedy, el edificio de las Naciones Unidas. Esto queda claro en el memorándum reservado de noviembre 12 en el que Bundy reporta a Attwood la opinión favorable de Kennedy para el encuentro secreto pero sugiere que éste se realice en Nueva York para que sea menos probable la filtración de la información a la prensa.

El asesinato cambió la historia. El sucesor Lyndon Johnson desechó el mensaje secreto que Castro le envió el 12/02/64, en el que le decía:

“Seriamente anhelo que Cuba y Estados Unidos se sienten a conversar en una atmósfera de buena voluntad y mutuo respeto para negociar nuestras diferencias”. Johnson no aceptó la propuesta a pesar de la opinión favorable de Adlai Stevenson, su embajador en la ONU, quien sugería reanudar las conversaciones iniciadas con Kennedy.

46 años más tarde, Fidel comentó públicamente en la prensa cubana que "Kennedy quiso conversar seriamente con Cuba" y que "envió a Jean Daniel para conversar conmigo y regresar a Washington". Pero en ese momento llegó la noticia del asesinato de Kennedy. "Su muerte y la extraña forma en que se programó y llevó a cabo —dijo Fidel— fue verdaderamente triste."