Vicente Albornoz Guarderas

Banquero central

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
30 de December de 2012 00:03

Se dice que un banquero central goza de credibilidad cuando el público tiene la suficiente confianza como para creer que tomará las decisiones correctas en el momento adecuado. La credibilidad se la gana con una mezcla de conocimientos, experiencia y honestidad. Y cuando un país tiene un buen banquero central, en general, le suele ir mejor a su economía.

Veamos unos ejemplos. El jefe del Banco Central de los Estados Unidos goza de una alta credibilidad a pesar de la durísima tarea que le fue encomendada. Al señor Ben Bernanke se le encomendó sacar a su país de la peor crisis financiera de los últimos 80 años. Para empeorar las cosas, Bernanke tiene que luchar con los políticos de su país que no quieren ponerse de acuerdo en temas fiscales claves.

Pero Bernanke es un tipo que despierta confianza, entre otras cosas por los trabajos académicos que ha publicado. Antes de llegar a su puesto actual, ya era conocido por sus estudios sobre la crisis de 1929 y muchos dicen que los conocimientos que obtuvo en esas investigaciones han sido claves para enfrentar esta nueva crisis.

Mario Draghi, el italiano que preside el Banco Central Europeo, es otro ejemplo de credibilidad.

Cuán creíble será que goza de la confianza de los mismísimos alemanes. Pero Draghi no se ganó esa confianza porque sí. Él lleva años investigando y publicando sobre temas de regulación bancaria y los riesgos del mercado financiero. Sin duda esos conocimientos le han ayudado en la compleja labor de poner en orden al sistema financiero europeo. Las políticas implementadas por él parecen estar salvando a Europa de una crisis más grave.

Pero no es necesario ir tan lejos para encontrar buenos banqueros centrales. En Colombia, por ejemplo, el presidente del Banco de la República es Mauricio Cárdenas, un economista que ha publicado investigaciones sobre el rol de los bancos centrales, los movimientos de capitales, el mercado laboral y el comercio internacional, entre otros. Y él es el último de una larga lista de buenos ministros de Hacienda y presidentes del banco central que han dado credibilidad a la política económica de Colombia.

Gracias a esa confianza la inversión extranjera directa (IED) en ese país fue 7 800 millones de dólares en la primera mitad de este año.

El Perú, con Julio Velarde en la presidencia del Banco Central, no se queda atrás. Él ha publicado varias investigaciones sobre el sistema financiero y sobre los programas de estabilización.

Por eso, y por tener durante muchos años personas de ese nivel en los puestos claves del manejo económico, el Perú recibió 5 400 millones de dólares de IED el primer semestre del 2012.

En el mismo período, el Ecuador recibió 275 millones de dólares de IED, veinte veces menos que Perú, treinta menos que Colombia. ¿Por qué será?