La sala situacional de Emergencias del Municipio tiene la capacidad de monitorear la ciudad con 602 cámaras.los ciudadanos en las emergencias. Foto: Patricio Terán/ EL COMERCIO

La sala situacional de Emergencias del Municipio tiene la capacidad de monitorear la ciudad con 602 cámaras.los ciudadanos en las emergencias. Foto: Patricio Terán/ EL COMERCIO

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Quito quiere convertirse en una ‘smart city’ hasta el 2040

Ana María Carvajal. Redactora
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En un ranking de 180 urbes analizadas en el índice IESE Cities in Motion, Quito ocupa el puesto 130, y superó dos puestos su nivel de 2016, y está en el camino para ser una ciudad inteligente.

Según este estudio, realizado por la escuela de posgrados de la Universidad de Navarra (España), la capital forma parte de un grupo de ciudades con un alto potencial y que evolucionan con rapidez. Comparte ese espacio con Kiev, Yakarta, Teherán, Lima, Ho Chi Minh, entre otras urbes.

El concepto de una ‘smart city’ involucra todas las actividades diarias que en ella se realizan. Carlos Vayas, gerente de Big Data de Telefónica, explica que una urbe asume esta categoría cuando “los servicios para los ciudadanos están tecnificados para que lleguen a la gente de una forma más eficiente”.

Es decir que la tecnología se pone al servicio de los ciudadanos. Y eso abarca todo, desde la aplicación del Sistema Adaptativo de Semaforización que está operativo en más de 600 intersecciones de la ciudad, pasando por los más de 320 puntos de wifi gratuito del plan Quito te conecta, en espacios públicos y llegando al sistema de pago de servicios básicos o los servicios de prevención y seguridad.

En la ciudad está en marcha el plan Smart Quito, bajo el lema “Ciudad inteligente para la gente”. Se trata de una iniciativa que engloba proyectos para alcanzar la meta Visión Quito 2040. Según Sebastián Ordóñez, asesor del alcalde Mauricio Rodas para el plan Smart Quito, esta estrategia incluye el Plan Metropolitano de Desarrollo y Ordenamiento Territorial 2015-2025, los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas 2030 y la Nueva Agenda Urbana, que fue firmada en el 2016, en el marco de Hábitat III.

La ciudad de Latinoamérica mejor ubicada en el Índice IESE es Buenos Aires, en el puesto 83. Pero la mayoría está por sobre el puesto 100. Según el estudio, estas ciudades necesitan reducir sus índices de pobreza e inseguridad, además de bajar la contaminación y trabajar en el campo de una movilidad fluida.

A este último punto está orientado el uso que el Municipio y Metro de Quito harán de la herramienta Smart Steps, un sistema de big data que desarrolló Telefónica.

Según Vayas, la información de cada uno de los 4,4 millones de usuarios de Movistar se transmite a través de las antenas de la empresa. En términos de privacidad, la compañía se autorregula con la legislación europea que, según Vayas, es la más exigente a escala mundial para proteger la información de los usuarios.

Así se conoce de forma estadística por dónde se movilizan los datos, a través de qué medios, etc. Pero tras llegar a la antena receptora, se borran nombres y datos personales.

La información que queda se procesa con 75 variables que incluyen el uso de correo electrónico, wifi, nivel de gastos, etc. En este plan interviene también el Banco Interamericano de Desarrollo.

La idea, según Ordóñez, es conocer los flujos de movilidad en la ciudad, para que las distintas entidades municipales puedan tomar decisiones, en tiempo real. Esta información se usa para conocer cómo se alimentará el Metro desde las 673 zonas urbanas de Quito y las 30 rurales. Pero también es una herramienta de planificación de cualquier tipo de obra pública, a través de información real de los usuarios.

La tecnología al servicio de la gente es vital en prevención y respuesta en cuanto a temas de seguridad ciudadana, explica Christian Rivera, vocero de la Secretaría de Seguridad.

En Quito, 602 cámaras multifuncionales vigilan las 24 horas temas de movilidad, seguridad, uso de espacios públicos, incendios estructurales y forestales, riesgos de fauna urbana y silvestre y hasta lo que ocurre en los mercados.

En la capital hay cuatro centros de monitoreo principales: el de movilidad, a cargo de la Agencia Metropolitana de Tránsito; el de seguridad, de la Policía Metropolitana; la sala del comando del Cuerpo de Bomberos y la sala situacional, del Centro de Operaciones de Emergencia del Cabildo.

Rivera explica que alrededor de 300 personas están a cargo de este sistema de prevención y respuesta. Solo en el COE permanece, en grupos rotativos, un equipo de siete miembros de la AMT, la Policía Metropolitana, Bomberos y técnicos en gestión de riesgos. Además, existe una sala técnica con miembros de Fuerzas Armadas, ingenieros geográficos, que vigilan a diario.

En la ciudad se registran entre 50 y 80 atenciones diarias que se despachan desde este centro. Pero Rivera señala que la tecnología no deshumaniza. Se trata de una herramienta que busca poner al alcance de la mano de cada ciudadano la atención y servicios personalizados que requiere.

En contexto

El concepto de ciudad inteligente se debate constantemente en el mundo. Se basa en que las ciudades son entes orgánicos que constantemente crecen y se mueven. A través de la tecnología, se crean herramientas para mejorar el acceso a servicios.