Instituciones educativas locales promueven la programación. Foto: Archivo/ EL COMERCIO.

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tecnología

La enseñanza se apoya en lenguaje de códigos

Estéfano Dávila. Redactor(I)
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En julio del 2015, Génesis López conquistó a Microsoft gracias a sus habilidades para el desarrollo de videojuegos en Kodu, una de las plataformas de desarrollo informático preparadas para que los niños den sus primeros pasos en el aprendizaje de lenguajes de programación.

Ella aprendió entonces, junto con otros 30 niños, nociones básicas de programación en el Centro Tecnológico Popular de la Prefectura del Guayas.

Hoy, este tipo de lenguajes de programación son parte fundamental del proceso educativo en algunas instituciones particulares de educación.

Las herramientas informáticas han permitido consolidar las prácticas de enseñanza tanto para docentes como para estudiantes.

Es el caso de instituciones como el Colegio Tomás Moro o el Montebello. Durante los últimos años, estos centros educativos han implementado metodologías de enseñanza que entrelazan los lenguajes de programación y programas lúdicos con la enseñanza.

En el caso del primer colegio, una de las más grandes experiencias es la implementación del popular videojuego Mine­craft, como herramienta didáctica para el refuerzo de diferentes conceptos en el proceso educativo.

Mientras, en el Colegio Montebello cinco educadores fueron escogidos como parte de la Unnocative Educator Expert Program de Microsoft, un programa en el que solo participan 100 profesores escogidos de todo el mundo.

Mónica Torres, experta en innovación educativa, asegura que “los nuevos entornos laborales requieren, indiscutiblemente, replantear los procesos
pedagógicos en las escuelas”.

Torres ha formado parte, durante los últimos seis años, de la Red de Escuelas Mentores de Latinoamérica. Ella asegura que, en su experiencia, la tecnología ha dotado a los docentes y a las instituciones educativas de la capacidad de crear proyectos interdisciplinarios para la enseñanza. Esto ha ayudado a despertar el interés de los estudiantes.

“Aprender a programar dentro del movimiento mundial ‘La Hora del Código’, con estudiantes que se hallan en otro lado del mundo, no genera la misma motivación que hacerlo solos en un laboratorio de computación”, indica Torres.

Así como Génesis, cada vez más jóvenes y niños se adaptan al uso de nuevas herramientas informáticas que les permiten obtener ventajas competitivas para su futuro profesional. Y empresas como Google, Apple y Microsoft, entre otras, están acompañando estos procesos a escala global.