La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, en una conversación con miembros de varios medios de comunicación de Estados Unidos durante su visita a las oficinas de Google en Mountain View, California. FOto: AFP

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, en una conversación con miembros de varios medios de comunicación de Estados Unidos durante su visita a las oficinas de Google en Mountain View, California. Foto: AFP

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Tecnología

Brasil viaja al futuro en Silicon Valley

Agencia EFE

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, celebró hoy el haber podido asomarse "al futuro" en Silicon Valley, donde concluyó una visita oficial a EE.UU. que la llevó también a Nueva York y Washington y en la que no pudo escapar al difícil clima político que vive su país.


"Acabo de regresar del futuro", afirmó Rousseff en declaraciones a la prensa tras un breve paseo en uno de los automóviles autodirigidos desarrollados por la empresa tecnológica Google.

La mandataria brasileña vivió la que describió como "una experiencia
fantástica" a bordo del vehículo autónomo de Google
tras reunirse con el presidente ejecutivo de la empresa, Eric Schmidt, en la sede central de la compañía en Mountain View (California).

"El mundo va a cambiar en este área" del transporte, indicó en declaraciones a los medios Rousseff, quien subrayó que el debut de los vehículos autodirigidos, todavía en fase de prueba, alberga un enorme potencial para un transporte público "más seguro y eficaz".

Dilma Rousseff tuvo la oportunidad de viajar en uno de los autos sin tripulante de Google durante su visita a las oficinas de esa compañía. Foto: AFP

Dilma Rousseff tuvo la oportunidad de viajar en uno de los autos sin tripulante de Google durante su visita a las oficinas de esa compañía. Foto: AFP


Google anunció hoy, durante la visita de Rousseff, su intención de ampliar su centro en la ciudad brasileña de Belo Horizonte, que ocupa a más de cien ingenieros, una cifra que la empresa espera más que duplicar.

La compañía con sede en Mountain View tiene casi 700 empleados en Brasil, repartidos entre las oficinas de Belo Horizonte y sus instalaciones en Sao Paulo.

"Es una visita muy oportuna, justo dos semanas antes de que celebremos nuestro décimo aniversario en Brasil", dijo hoy Schmidt en un comunicado.

El presidente ejecutivo de Google destacó, por lo demás, que Brasil tiene "un enorme potencial de innovar a nivel global en los próximos años".

Video Brasil y Google


Además de visitar la sede de Google, Rousseff se reunió hoy con la presidenta de la Universidad de California, Janet Napolitano, visitó el centro de investigación Ames de la NASA y el laboratorio de desarrollo e investigación SRI.

Su paso por Silicon Valley incluyó también un almuerzo de trabajo en la Universidad de Stanford organizado por la exsecretaria de Estado Condoleezza Rice, en el que participaron representantes de firmas de capital riesgo y destacados empresarios como el cofundador de Facebook, Mark Zuckerberg.

La agenda de Rouseff incluyó, además, un encuentro con altos ejecutivos del sector aeroespacial, entre ellos el director de tecnología de Boeing, John Tracy, el presidente para América Latina de Honeywell, Ben Driggs y Rudolfo Bryce, vicepresidente de ventas para América Latina de GE Aviation.


La mandataria brasileña tuvo que hacer frente, también, a preguntas sobre el difícil clima político que vive su país.

Evitó, con todo, hacer comentarios sobre temas espinosos como su raquítica popularidad, que según el último sondeo de CNI Ibope ha caído al 9 %.

"No hago comentarios sobre las encuestas, ni cuando suben, ni cuando bajan", se limitó a decir en respuesta a preguntas de la prensa tras su visita a Google.

No quiso tampoco responder a las críticas del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien señaló esta semana que el gobierno encabezado por Rousseff vive una crisis "preocupante" y "dramática".

"Mi querido presidente Lula tiene todo el derecho a hacer las críticas que quiera, especialmente a mí", afirmó Rousseff, quien dijo estar lista para regresar a la dura realidad de su país.

"Va a ser difícil porque son 11 horas de viaje pero me gusta mucho mi país", afirmó la presidenta, quien añadió que el difícil clima político la llevará a reforzar los esfuerzos "para solucionar los problemas que necesariamente existen en un gobierno".

Por lo demás, la líder brasileña definió su visita a Estados Unidos como "muy productiva".

La mandataria relanzó esta semana su relación con el presidente, Barack Obama, después de casi dos años de tensiones y anunció un ambicioso plan para el uso de energías renovables con el que pretende impulsar las negociaciones globales sobre cambio climático.

Rousseff canceló en octubre de 2013 la reunión prevista con Obama a raíz de las revelaciones de que ella misma había sido víctima del espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de EE.UU..

"Creo que este viaje a Estados Unidos supone un relanzamiento de nuestra relación bilateral", dijo Rousseff el martes en una conferencia de prensa después de reunirse con Obama.