En dos puntos hubo quema de llantas y aunque los manifestantes indignados no intentaron volver a avanzar, las bombas seguían cayendo. Una mujer se desmayó y, desesperadas, varias personas la llevaron junto a las llantas. "El humo le hace bien", gritaban.
En dos puntos hubo quema de llantas y aunque los manifestantes indignados no intentaron volver a avanzar, las bombas seguían cayendo. Una mujer se desmayó y, desesperadas, varias personas la llevaron junto a las llantas. "El humo le hace bien", gritaban. Foto: Vicente Costales/EL COMERCIO.
En dos puntos hubo quema de llantas y aunque los manifestantes indignados no intentaron volver a avanzar, las bombas seguían cayendo. Una mujer se desmayó y, desesperadas, varias personas la llevaron junto a las llantas. "El humo le hace bien", gritaban.
En dos puntos hubo quema de llantas y aunque los manifestantes indignados no intentaron volver a avanzar, las bombas seguían cayendo. Una mujer se desmayó y, desesperadas, varias personas la llevaron junto a las llantas. "El humo le hace bien", gritaban. Foto: Vicente Costales/EL COMERCIO.
En dos puntos hubo quema de llantas y aunque los manifestantes indignados no intentaron volver a avanzar, las bombas seguían cayendo. Una mujer se desmayó y, desesperadas, varias personas la llevaron junto a las llantas. "El humo le hace bien", gritaban.
En dos puntos hubo quema de llantas y aunque los manifestantes indignados no intentaron volver a avanzar, las bombas seguían cayendo. Una mujer se desmayó y, desesperadas, varias personas la llevaron junto a las llantas. "El humo le hace bien", gritaban. Foto: Vicente Costales/EL COMERCIO.
En dos puntos hubo quema de llantas y aunque los manifestantes indignados no intentaron volver a avanzar, las bombas seguían cayendo. Una mujer se desmayó y, desesperadas, varias personas la llevaron junto a las llantas. "El humo le hace bien", gritaban.
En dos puntos hubo quema de llantas y aunque los manifestantes indignados no intentaron volver a avanzar, las bombas seguían cayendo. Una mujer se desmayó y, desesperadas, varias personas la llevaron junto a las llantas. "El humo le hace bien", gritaban. Foto: Vicente Costales/EL COMERCIO.
En dos puntos hubo quema de llantas y aunque los manifestantes indignados no intentaron volver a avanzar, las bombas seguían cayendo. Una mujer se desmayó y, desesperadas, varias personas la llevaron junto a las llantas. "El humo le hace bien", gritaban.
En dos puntos hubo quema de llantas y aunque los manifestantes indignados no intentaron volver a avanzar, las bombas seguían cayendo. Una mujer se desmayó y, desesperadas, varias personas la llevaron junto a las llantas. "El humo le hace bien", gritaban. Foto: Vicente Costales/EL COMERCIO.
política

Marcha pacífica desde el centro de Francisco de Orellana terminó con forcejeos

21:09 - viernes 21/08/2015
En dos puntos hubo quema de llantas y aunque los manifestantes indignados no intentaron volver a avanzar, las bombas seguían cayendo. Una mujer se desmayó y, desesperadas, varias personas la llevaron junto a las llantas. "El humo le hace bien", gritaban.