Los jugadores de Deportivo Quito esperan a Iván Hurtado en el Atahualpa
Los jugadores de Deportivo Quito esperan a Iván Hurtado en el Atahualpa. Foto: Alex Puruncajas / EL COMERCIO
Santiago Morales (d) Miguel Bravo (c), y Rorys Aragón (i) esperando poder ingresar al campo de juego. Foto: Mauricio Bayas / EL COMERCIO
Santiago Morales (d) Miguel Bravo (c) y Rorys Aragón (i) esperando poder ingresar al campo de juego. Foto: Mauricio Bayas / EL COMERCIO
La policia impidió el ingreso de los jugadores, de espaldas Walter calderón y Christian Lara. Foto: Mauricio Bayas / EL COMERCIO
La policía impidió el ingreso de los jugadores. De espaldas Walter Calderón y Christian Lara. Foto: Mauricio Bayas / EL COMERCIO
Walter Calderón, delantero de Deportivo Quito, y sus compañeros dialogan con Edwin Tenorio en pleno acceso de la entrada a la cancha del Atahualpa
Walter Calderón, delantero de Deportivo Quito, y sus compañeros dialogan con Edwin Tenorio en pleno acceso de la entrada a la cancha del Atahualpa. Foto: Alex Puruncajas / EL COMERCIO
Los jugadores del deportivo Quito intentando ingresar al campo de juego. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO
Los jugadores del Deportivo Quito intentando ingresar al campo de juego. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO
Santiago Morales desde las gradas pIdiendo calma a la Policía. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO
Santiago Morales desde las gradas dialogando con la Policía. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO
Los jugadores chullas regresaron al complejo de Carcelén para hallar una solución al problema. Foto: Alex Puruncajas
Los jugadores chullas regresaron al complejo de Carcelén para hallar una solución al problema. Foto: Alex Puruncajas
fútbol

Así fue la jornada de la 'AKD'

16:17 - viernes 17/10/2014
Tras la decisión de no jugar ante el Emelec y la renuncia del presidente del Deportivo Quito, Santiago Ribadeneira; los jugadores del Deportivo Quito acudieron al estadio Olímpico Atahualpa para pedir el apoyo de otros futbolistas. La crisis del equipo  'chulla' pone el riesgo el Campeonato. Fotos: Eduardo Terán,  Mauricio Bayas y Álex Puruncajas / EL COMERCIO