Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches de desfile los cariocas y miles turistas vivieron en un mundo colorido, de glamour y fantasía. El miércoles se conocerá a los ganadores. Fotos: AFP-EFE
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches de desfile los cariocas y miles turistas vivieron en un mundo colorido, de glamour y fantasía. El miércoles se conocerá a los ganadores. Fotos: AFP-EFE
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches de desfile los cariocas y miles turistas vivieron en un mundo colorido, de glamour y fantasía. El miércoles se conocerá a los ganadores. Fotos: AFP-EFE
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches de desfile los cariocas y miles turistas vivieron en un mundo colorido, de glamour y fantasía. El miércoles se conocerá a los ganadores. Fotos: AFP-EFE
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches de desfile los cariocas y miles turistas vivieron en un mundo colorido, de glamour y fantasía. El miércoles se conocerá a los ganadores. Fotos: AFP-EFE
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches de desfile los cariocas y miles turistas vivieron en un mundo colorido, de glamour y fantasía. El miércoles se conocerá a los ganadores. Fotos: AFP-EFE
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches de desfile los cariocas y miles turistas vivieron en un mundo colorido, de glamour y fantasía. El miércoles se conocerá a los ganadores. Fotos: AFP-EFE
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Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches de desfile los cariocas y miles turistas vivieron en un mundo colorido, de glamour y fantasía. El miércoles se conocerá a los ganadores. Fotos: AFP-EFE
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches de desfile los cariocas y miles turistas vivieron en un mundo colorido, de glamour y fantasía. El miércoles se conocerá a los ganadores. Fotos: AFP-EFE
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches de desfile los cariocas y miles turistas vivieron en un mundo colorido, de glamour y fantasía. El miércoles se conocerá a los ganadores. Fotos: AFP-EFE
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches
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Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches
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Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches de desfile los cariocas y miles turistas vivieron en un mundo colorido, de glamour y fantasía. El miércoles se conocerá a los ganadores. Fotos: AFP-EFE
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches de desfile los cariocas y miles turistas vivieron en un mundo colorido, de glamour y fantasía. El miércoles se conocerá a los ganadores. Fotos: AFP-EFE
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches de desfile los cariocas y miles turistas vivieron en un mundo colorido, de glamour y fantasía. El miércoles se conocerá a los ganadores. Fotos: AFP-EFE
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches de desfile los cariocas y miles turistas vivieron en un mundo colorido, de glamour y fantasía. El miércoles se conocerá a los ganadores. Fotos: AFP-EFE
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches de desfile los cariocas y miles turistas vivieron en un mundo colorido, de glamour y fantasía. El miércoles se conocerá a los ganadores. Fotos: AFP-EFE
mundo

Color, samba y sensualidad en el Carnaval de Río de Janeiro 

11:56 - martes 09/02/2016
Las luces del sambódromo de Río de Janeiro se encendieron para iluminar los despampanantes desfiles con una sobredosis de samba. Los cuerpos esculpidos se mecieron rítmica, sensualmente; la batería despegó del asiento a los asistentes. Durante las noches de desfile, los cariocas y miles turistas vivieron en un mundo colorido, de glamour y fantasía.Fotos: AFP-EFE