8 de agosto de 2014 15:20

El semáforo cumplió 100 años de existencia

Así se controlaba el tráfico vehicular en Barcelona, España. Un 
agente de tránsito cambiaba el color del semáforo con una palanca.
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Redacción Carburando

Uno de los principales problemas a los que se enfrentan las ciudades es el tráfico vehicular. Miles de automóviles, motocicletas, buses, entre otros medios de transporte, permanecen atrapados durante las horas pico en las calles y convulsionan los asentamientos urbanos más desarrollados. No obstante, hace 100 años se desarrolló uno de los elementos que ayuda a regular el tránsito y alivia este problema, el semáforo.

En un inicio se lo manipuló manualmente por un policía para dar paso a los vehículos que iban en varias direcciones. Se considera, inclusive, que el concepto en el que se basa el semáforo es más antiguo que el del automóvil. Y es que en 1868 ya existía un candelabro que funcionaba a gas y que tenía luces rojas y verdes para uso nocturno.

Sin embargo, debieron pasar 46 años hasta que en Cleveland, en el estado de Ohio, Estados Unidos, entrara en funcionamiento el primer semáforo tal y como se lo conoce hoy. Dos personas se llevan los créditos de su invención, el primero se llamaba Lester Wire, un policía de Salt Lake City. Mientras que el segundo es Garrett Morgan, el hijo de un antiguo esclavo que también inventó la máscara de gas y un suavizante para el cabello.

Juntos realizaron aportes importantes para desarrollar este dispositivo que con los años tendría una gran responsabilidad en la vida diaria de la gente.

Según la empresa Siemens, solo en Alemania existen 1,5 millones de semáforos. El fabricante afirma que si una persona o un conductor intentara recorrer cada uno de ellos y todos estuvieran en rojo, el tiempo que tardaría para pasarlos sería de tres años en total.

Por su parte, el ingeniero Wilke Reints, trabajador en Siemens, aseguró que nadie duda de la utilidad del semáforo. “Aunque a veces fastidie, pocos cuestionan el beneficio de este dispositivo. Como mucho se puede modificar su temporización y eso es todo un arte. Hay algoritmos fascinantes para regular el tráfico, aunque no siempre guste a los conductores”, finalizó.

Debido a su utilidad y aunque la tecnología avance, de seguro que el semáforo seguirá formando parte de la vida diaria de las personas.

Fuente: Agencia DPA

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