21 de June de 2013 16:15

Nuevo estudio pone en alerta a los conductores

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Un estudio dado a conocer por la Asociación de Automovilistas de Estados Unidos (AAA) advirtió que la proliferación de aparatos activados oralmente en los automóviles es una tendencia peligrosa que podría aumentar los accidentes de tránsito.

El análisis, realizado por la Fundación para la Seguridad del Tráfico de la AAA, reveló que la actividad que más distrae a los conductores es escuchar y responder con mensajes de voz a funciones como la lectura de correos electrónicos, un servicio cada vez más popular en los sistemas de infoentretenimiento de los vehículos.

Los análisis realizados por la AAA indican que este tipo de actividades aumenta los niveles de distracción y volumen de trabajo mental de los conductores hasta alcanzar el grado 3, el más peligroso.

Mientras tanto, hablar por teléfono, ya sea con manos libres o no, supone un grado 2 de peligrosidad y acciones como escuchar la radio generan un grado 1 de distracción, el menos peligroso.

El presidente de la Fundación para la Seguridad del Tráfico de la AAA, Peter Kissinger, dijo que "el aumento del volumen de trabajo mental y las distracciones cognitivas pueden producir un tipo de visión de túnel o ceguera por falta de atención en el que los conductores no ven los peligros potenciales que están frente a ellos".

La AAA pidió a los fabricantes que limiten el uso de tecnologías de mensajes de voz a "actividades centrales relacionadas con la conducción" como el control de temperatura, la activación de limpiaparabrisas y el control de velocidad.

La AAA explicó que estas medidas son especialmente necesarias ya que se prevé que de aquí al 2018, los sistemas de infoentretenimiento se multiplicarán por cinco.

"Se avecina una crisis de seguridad pública con la futura proliferación de estas tecnologías en los vehículos" advirtió el presidente de la AAA, Robert Darbelnet.

La investigación de la AAA fue realizada instalando cámaras en vehículos que vigilaron los movimientos de la cabeza y los ojos de los conductores.

Un aparato electroencefalográfico capturaba al mismo tiempo las actividades cerebrales de los conductores para determinar su trabajo mental mientras realizaban tareas como escuchar la radio o responder a correos electrónicos mediante comandos orales.

Fuente y fotos: EFE

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